{"id":7382,"date":"2011-06-01T10:05:00","date_gmt":"2011-06-01T09:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/necesidad-satisfaccion-vinculo-base-y-fundamento-de-la-subje\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"necesidad-satisfaccion-vinculo-base-y-fundamento-de-la-subje","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/necesidad-satisfaccion-vinculo-base-y-fundamento-de-la-subje\/","title":{"rendered":"Necesidad, satisfacci\u00f3n, v\u00ednculo. Base y fundamento de la subjetividad"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 41 \u00b7 Junio de 2011 \u00b7 pp. 26\u201333<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Presenta aportaciones de Enrique Pichon Rivi\u00e8re para entender la construcci\u00f3n de la subjetividad como resultado de necesidades que se satisfacen socialmente en v\u00ednculos. Destaca el grupo como lugar de g\u00e9nesis del sujeto y expone algunos de sus conceptos centrales.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Aportaciones desde la Psicolog\u00eda Social de Enrique Pichon Rivi\u00e8re<\/p>\n<p>Pichon Rivi\u00e8re sostiene que la cr\u00eda humana \u201ces un ser de necesidades que s\u00f3lo se satisfacen socialmente en relaciones que lo determinan, por tanto no es un sujeto relacionado; es tambi\u00e9n un sujeto producido\u201d (Zito Lema, 1985, p. 107).<\/p>\n<h3>Notas para una presentaci\u00f3n<\/h3>\n<p>La obra cient\u00edfica de Pichon Rivi\u00e8re (1907-1977) implica aportes fundamentales para comprender la construcci\u00f3n subjetiva en su relaci\u00f3n dial\u00e9ctica con la estructura social que le da lugar, resaltando de modo especial al grupo como lugar de g\u00e9nesis. Su importancia contrastar\u00eda con el desconocimiento de su obra en muchos escenarios acad\u00e9micos, de pensamiento y de acci\u00f3n, a no ser que comprendamos su soslayamiento porque interpela saberes instituidos hegem\u00f3nicos y porque brinda herramientas de gran potencia operativa para incidir en la transformaci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Ejes importantes de su obra como son la relaci\u00f3n entre lo social y el devenir subjetivo, el espacio grupal como lugar de g\u00e9nesis del sujeto ps\u00edquico, su teor\u00eda del v\u00ednculo, su concepto de salud, una concepci\u00f3n de aprendizaje integrador y una cr\u00edtica de la vida cotidiana son, entre otras, importantes conceptualizaciones que permiten hacer operativa nuestra pr\u00e1ctica profesional en el \u00e1mbito de la salud, educaci\u00f3n, intervenci\u00f3n social, etc., pudiendo cumplir m\u00e1s saludablemente la importante labor de ayudar a crecer. Estos aportes centrales de su obra ocupan un lugar fundamental en nuestra concepci\u00f3n, junto al de otros importantes maestros que nos facilitaron el camino para el nuevo paso de creaci\u00f3n que implic\u00f3 e implica el desarrollo de la Metodolog\u00eda ProCC\u00b9.<\/p>\n<p>Pichon Rivi\u00e9re naci\u00f3 en Ginebra el 25 de junio de 1907; fue el sexto hijo de Alfonso Pichon y el \u00fanico de Josefina de la Rivi\u00e8re, hermana de la anterior esposa. Tres a\u00f1os contaba Enrique cuando su familia pasa de Europa al chaco argentino. Maestro de la vida, buscador-buceador incansable de las relaciones humanas, pudo ser un gran conocedor del alma.<\/p>\n<p>Arrullado por el socialismo de su padre y atravesado por la fecundidad de los mitos guaran\u00edes, impregn\u00f3 su ra\u00edz europea, la educaci\u00f3n de su madre francesa, con la exuberancia de la selva amaz\u00f3nica, todo lo cual abri\u00f3 en \u00e9l profundos caminos hacia la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Materialista dial\u00e9ctico, su caminar fue de la Psiquiatr\u00eda al Psicoan\u00e1lisis y del Psicoan\u00e1lisis a la Psicolog\u00eda Social. Miembro fundador y primer presidente de la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Argentina, autor de una corriente de Psicolog\u00eda Social.<\/p>\n<p>Desde su concepci\u00f3n, centrar al hombre en sus condiciones concretas de existencia, implica no soslayar (cuesti\u00f3n presente en muchas teor\u00edas psicol\u00f3gicas) la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica que se da entre estructura social y estructura individual fundamentando la construcci\u00f3n hist\u00f3rico-social de la subjetividad. En este sentido entiende al sujeto como un ser de necesidades que se resuelven con los otros en relaciones que lo determinan. Por tanto, no s\u00f3lo es un sujeto relacionado, sino que es un sujeto producido y a su vez productor, capaz de transformar y construir. Es decir, la necesidad aparece como fundamento motivacional de toda experiencia de contacto con el mundo exterior, de todo aprendizaje, de todo v\u00ednculo, siendo a su vez esta experiencia vincular la base y el fundamento de la subjetividad.<\/p>\n<p>Considera que si \u00e9ste es el objeto de la Psicolog\u00eda Social, es el grupo el que permite la indagaci\u00f3n de ese interjuego en su campo operacional; sit\u00faa al grupo como lugar de g\u00e9nesis, como lugar diagn\u00f3stico y operativo por excelencia, como espacio para la transformaci\u00f3n. Lo institucional y lo comunitario son a su vez estructurantes de ese espacio.<\/p>\n<p>Definir la psicolog\u00eda como social implica \u201cenfatizar el papel que juegan las relaciones sociales como posibilitantes del psiquismo; as\u00ed la concepci\u00f3n del sujeto relacional del Psicoan\u00e1lisis, deja paso al sujeto agente, productor y producido en un sistema vincular\u201d (Garc\u00eda &amp; Waisbrot, 1981, p. 11).<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de su abordaje del sujeto en sus condiciones concretas de existencia pone entonces la mirada en una cr\u00edtica de la vida cotidiana. La cr\u00edtica de la vida cotidiana implica la comprensi\u00f3n de los mecanismos por los cuales cada sistema social produce los sujetos ideol\u00f3gicos buscados aptos para su continuidad y desarrollo. \u201cEs el an\u00e1lisis del destino de las necesidades de los hombres en una estructura social determinada\u201d (Pampliega de Quiroga &amp; Racedo, 1993, p. 13).<\/p>\n<p>Se realiza \u201cinterpelando a los hechos, con una distancia reflexiva a trav\u00e9s de una mediaci\u00f3n te\u00f3rica, para poder generar una ruptura con la familiaridad. Accediendo a una mejor comprensi\u00f3n de las l\u00f3gicas que articulan la cotidianidad, el tipo de socialidad, el sistema de significaciones, se estar\u00e1 en mejores condiciones para dar cuenta de la configuraci\u00f3n social del sujeto hoy\u201d (Cucco, 2006, p. 155).<\/p>\n<p>Ayudar\u00e1 por ejemplo a comprender c\u00f3mo las circunstancias sociales actuales afectan seriamente los procesos de un crecer saludable, c\u00f3mo la apolog\u00eda del cumplimiento inmediato de deseos, de la baja tolerancia a la frustraci\u00f3n, junto al desprestigio de las normas y la dificultad adulta de poner l\u00edmites adecuados, la falta de esfuerzo y la inmediatez que niega la idea de proceso, dificultan los procesos de aprendizaje; por qu\u00e9 cada vez m\u00e1s encontramos ni\u00f1os y ni\u00f1as diagnosticados de d\u00e9ficit atencional, descontrol de impulsos y agresividad, por qu\u00e9 la capacidad de interreaccionar suplanta a la capacidad de interrelacionarse., etc.<\/p>\n<p>Desde este planteamiento establece la relaci\u00f3n entre los aparatos de dominaci\u00f3n hegem\u00f3nicos destinados a perpetuar las relaciones de explotaci\u00f3n, con la concepci\u00f3n de lo sano y lo enfermo que en palabras de Zito Lema\u00b2 (1985, p. 82) \u201clegitima un tipo de adaptaci\u00f3n a la realidad, una forma de relaci\u00f3n consigo mismo y con el mundo, acr\u00edtica, ilusoria y alienante [&#8230;]. Este aparato de dominaci\u00f3n tiene sus cuadros en psiquiatras, psic\u00f3logos y otros trabajadores del campo de la salud que vehiculizan, precisamente, una concepci\u00f3n jer\u00e1rquica, autoritaria, y dilem\u00e1tica y no dial\u00e9ctica de la conducta. Son l\u00edderes de la resistencia al cambio, condicionantes de la cronicidad del paciente, al que tratan como a un sujeto \u2039\u2039equivocado\u203a\u203a. Se incapacitan para comprometerse, tambi\u00e9n ellos, como agentessujetos de la tarea correctora\u201d.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva de Psicolog\u00eda Social se promover\u00e1n por tanto intervenciones que tienen en cuenta la realidad integral del sujeto, permitiendo procesos de transformaci\u00f3n que buscan una coherencia entre el pensar, sentir y actuar.<\/p>\n<h3>Algunos conceptos centrales<\/h3>\n<p>Dentro de su teor\u00eda rescatamos, entre otros, algunos conceptos importantes como su noci\u00f3n de aprendizaje, su concepto de v\u00ednculo, sus construcciones acerca de lo grupal y su concepto de salud.<\/p>\n<p>Tradicionalmente, el aprendizaje fue tomado como producto, como lo terminado. Pichon Rivi\u00e8re tiende a romper con este modelo, revalorizando el proceso de aprender. Entiende el aprendizaje como un proceso de apropiaci\u00f3n instrumental de la realidad para transformarla, en el cual las conductas del sujeto se modifican a partir de sus propias experiencias. Aprendizaje es siempre aprendizaje de la realidad.<\/p>\n<p>Este proceso implica un cambio que ocurre como resultado de una pr\u00e1ctica. Implica una conducta que conlleva la relaci\u00f3n con un otro, con un objeto animado o inanimado. Supone por tanto un v\u00ednculo. As\u00ed (Garc\u00eda &amp; Waisbrot, 1981, p. 23) \u201ctoda relaci\u00f3n con un objeto implica un v\u00ednculo humano, por lo tanto toda conducta es siempre un v\u00ednculo humano e interacci\u00f3n con un objeto real o virtual\u201d (\u00a1Qu\u00e9 potente ser\u00eda aqu\u00ed un mano a mano Vigotzky y Pichon!).<\/p>\n<p>Por otra parte \u201cel v\u00ednculo es un concepto instrumental en Psicolog\u00eda Social [&#8230;]. El v\u00ednculo siempre es un v\u00ednculo social, aunque sea con una persona; a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n con esa persona se repite una historia de v\u00ednculos determinados en un tiempo y en espacios determinados [&#8230;]. En la relaci\u00f3n de objeto est\u00e1 implicada toda la personalidad [&#8230;]. En el v\u00ednculo est\u00e1 implicado todo y complicado todo\u00b3 [&#8230;]. No existen relaciones impersonales ya que el v\u00ednculo de dos se establece siempre en funci\u00f3n de otros v\u00ednculos hist\u00f3ricamente condicionados en el sujeto y que, acumulados en \u00e9l, constituyen lo que llamamos el inconsciente. El inconsciente est\u00e1 pues constituido por una serie de pautas de conducta acumuladas en relaciones con v\u00ednculos y roles que el sujeto desempe\u00f1a frente a determinados sujetos\u201d (E. Pichon Rivi\u00e8re, 1992, p. 23).<\/p>\n<p>Nos dice Garc\u00eda &amp; Waisbrot (1981, p. 23): \u201cEs muy importante destacar que todo v\u00ednculo con un objeto presente est\u00e1 influido por las experiencias anteriores, que se han tenido con otros objetos. O sea, que todo v\u00ednculo est\u00e1 hist\u00f3ricamente determinado. Sabemos que el primer v\u00ednculo que establece el sujeto est\u00e1 basado en el modelo alimenticio; sobre esta primera forma de relaci\u00f3n del sujeto con el mundo, se van a ir estructurando los distintos v\u00ednculos\u201d. Por otra parte, el mismo autor (op. cit., p. 30) se\u00f1ala que tambi\u00e9n \u201ceste proceso es comparable a una representaci\u00f3n de teatro.<\/p>\n<p>No se trata siempre de la repetici\u00f3n de un texto; cada actor crea, recrea a su modo desde su propia historia, una obra o un personaje. El tiempo y el espacio son dimensiones de la fantas\u00eda inconsciente y esas fantas\u00edas nos permiten elaborar una cr\u00f3nica interna de la realidad\u201d.<\/p>\n<p>El v\u00ednculo es un proceso que incluye a un sujeto, un objeto y la interacci\u00f3n entre ambos, siendo esta \u00faltima el elemento central de todo v\u00ednculo. Pichon Rivi\u00e8re define al v\u00ednculo como bicorporal y tripersonal, es decir, que toda relaci\u00f3n bicorp\u00f3rea siempre es tripersonal. Esto implica que en toda interacci\u00f3n existe siempre una terceridad. Esta interacci\u00f3n se apoya en modelos comunicacionales, modelos que a su vez van a ir estructurando nuevas formas de aprendizaje.<\/p>\n<p>Aprender implica por tanto penetrar un objeto y, al mismo tiempo, dejarse penetrar por \u00e9l. A la dificultad para amar el conocimiento, como obst\u00e1culo interno del proceso de aprender la denomina obst\u00e1culo epistemof\u00edlico. Hasta ahora nos hemos situado m\u00e1s en el proceso de aprendizaje en un nivel psicosocial. Encontramos el nivel socio-din\u00e1mico en el estudio del aprendizaje en los peque\u00f1os grupos, pudiendo tomar a la familia como modelo regio, en tanto estructurante de una trama vincular donde el sujeto est\u00e1 inmerso.<\/p>\n<p>Las nociones de aprendizaje y v\u00ednculo se fecundan en lo grupal para dar cuenta de las primeras experiencias de g\u00e9nesis de la subjetividad, y de los sucesivos procesos de neog\u00e9nesis a partir de los grupos secundarios.<\/p>\n<p>Entender la teor\u00eda del v\u00ednculo de Pichon implica necesariamente contextuar la dimensi\u00f3n grupal. Desde la concepci\u00f3n de la Metodolog\u00eda ProCC entendemos (Cucco, C\u00f3rdova, Rebollar, 2010, p. 29-30) \u201cel espacio grupal como matriz viva, lugar de g\u00e9nesis y neog\u00e9nesis de la subjetividad; lugar diagn\u00f3stico y operativo por excelencia. Junto a la dimensi\u00f3n institucional, permite comprender c\u00f3mo lo macro puede transmutarse en lo m\u00e1s \u00edntimo de cada persona; c\u00f3mo puede dejar all\u00ed en la formaci\u00f3n de la propia subjetividad la marca, la inscripci\u00f3n social, cultural e intergeneracional. Inscripci\u00f3n, desde una perspectiva dial\u00e9ctica, que marcar\u00e1 un desarrollo, y ser\u00e1 un factor al servicio de la reproducci\u00f3n y\/o transformaci\u00f3n de la propia sociedad.<\/p>\n<p>Se entiende por tanto, el espacio grupal como un eslab\u00f3n fundamental que permite dar cuenta de la relaci\u00f3n entre los aspectos psicol\u00f3gicos y sociales, y comprender cabalmente cuestiones de la formaci\u00f3n de la subjetividad y de la relaci\u00f3n entre estructura social y estructura individual.<\/p>\n<p>Siendo esto as\u00ed, el objeto de estudio grupo est\u00e1, sin embargo, sujeto a incomprensibles recortes y parcelaciones, que oscurecen tanto su conceptualizaci\u00f3n te\u00f3rica, como las pr\u00e1cticas vinculadas a la realidad de los grupos y a la propia apropiaci\u00f3n social del concepto. Hay un punto de ocultamiento-desconocimiento. La familia es un grupo, una clase es un grupo, se nace en el seno de un grupo, el sujeto se articula desde la pertenencia a m\u00faltiples y constantes realidades grupales; sin embargo, \u00bfmaneja la poblaci\u00f3n m\u00ednimas herramientas de lectura grupal para poder operar en su cotidianidad?.<\/p>\n<p>Hay suficientes indicadores que nos demuestran lo contrario (\u201ces el ovejita negra de la familia\u201d, \u201cel problema es del padre que no se impone\u201d, \u201caqu\u00ed el tema est\u00e1 en el car\u00e1cter de la madre y su obsesi\u00f3n constante por&#8230;\u201d, \u201cel problema estar\u00e1 en los genes ya que los educamos a ambos igual\u201d, \u201cmi problema son los dos ni\u00f1os que no se integran en el aula y me desorganizan la clase\u201d, etc.).<\/p>\n<p>Si nos vamos a los \u00e1mbitos profesionales, s\u00f3lo se reclama la dimensi\u00f3n del grupo como dispositivo, cuando se tiene que \u201cenfrentar a manejar un grupo\u201d, como si el pediatra, trabajador social o psic\u00f3logo, etc., no necesitasen incluir la dimensi\u00f3n grupal para dar sentido y comprensi\u00f3n a su tarea, incluso frente a una intervenci\u00f3n individual. En los \u00e1mbitos acad\u00e9micos es la asignatura pendiente de m\u00faltiples curr\u00edculos. En la conceptualizaci\u00f3n, salvo apreciados desarrollos, es un concepto que se encuentra en tierra de nadie, en relaci\u00f3n con las disciplinas que lo reclaman y se suele incurrir en la utilizaci\u00f3n de categor\u00edas extrapoladas de \u00e1mbitos de la psicolog\u00eda o de la sociolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Queda claro entonces que se hace de esta matriz viva un eslab\u00f3n perdido, con lo cual se dicotomizan los saberes psicol\u00f3gicos y sociol\u00f3gicos dificultando la comprensi\u00f3n de la realidad. Correspondi\u00f3 a Pichon Rivi\u00e8re marcar un hito en la conceptualizaci\u00f3n de lo grupal. Por esto sus contribuciones acerca de lo grupal transcienden al propio objeto de estudio para situarlo como potencia explicativa del proceso de devenir sujeto, de su g\u00e9nesis y neog\u00e9nesis, as\u00ed como de la especial forma en que la estructura socioecon\u00f3mica y sus l\u00f3gicas hegem\u00f3nicas se materializan en las construcciones subjetivas (individualismo, dificultad con la alteridad, competitividad, etc.).<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del an\u00e1lisis sistem\u00e1tico de las realidades grupales Pichon Rivi\u00e8re registra un conjunto de procesos relacionados entre s\u00ed, lo que le permiti\u00f3 formalizar una concepci\u00f3n acerca de la estructura y din\u00e1mica grupal. Para Pichon Rivi\u00e8re (Garc\u00eda &amp; Waisbrot, op. cit., p. 54), \u201cel grupo es un conjunto de personas ligadas entre s\u00ed por constantes de espacio y de tiempo que est\u00e1n articuladas por su mutua representaci\u00f3n interna, que interaccionan para lograr una finalidad, que puede ser consciente o inconsciente, expl\u00edcita o impl\u00edcita, pero que siempre es la realizaci\u00f3n de una tarea.<\/p>\n<p>Las mutuas representaciones internas nos remiten a la noci\u00f3n de grupo interno y al concepto del otro generalizado. El grupo interno se constituye a partir de la internalizaci\u00f3n paulatina que el sujeto va haciendo de los objetos m\u00e1s inmediatos que lo rodean a partir de los v\u00ednculos con esos objetos. El mundo interno est\u00e1 en un estado constante \u00ednter e intra-subjetivo. Por medio de la diferenciaci\u00f3n entre mundo interno y externo se logra la identidad y la autonom\u00eda, partiendo del grupo primario [&#8230;].\u201d<\/p>\n<p>Pueden considerarse vigentes sus aportes frente a los desarrollos actuales, fundamentalmente porque no s\u00f3lo el grupo es conceptualizado en sus caracter\u00edsticas estructurales y de funcionamiento (que desde nuestro punto de vista comportan una s\u00edntesis superadora de otros aportes al respecto), operando con el m\u00e9todo de Grupo Operativo, sino que nos brinda una propuesta de Psicolog\u00eda Social, dentro de la cual el grupo pasa a recuperar el lugar de eslab\u00f3n perdido como lugar de g\u00e9nesis de la subjetividad.<\/p>\n<p>Las significativas ideas de Pichon (1980) nos permitieron elaborar desde la Metodolog\u00eda ProCC una particular caracterizaci\u00f3n del espacio grupal, fruto de una s\u00edntesis creativa con aportaciones originales y desarrollar un m\u00e9todo propio, el del Grupo Formativo.<\/p>\n<p>Para poder comprender al grupo en su realidad espec\u00edfica, es necesario tener en cuenta diferentes conceptos claves aportados en su mayor\u00eda por Pichon Rivi\u00e8re y enriquecidos por otros autores, que hacen a la din\u00e1mica de un proceso grupal y que son inherentes a la propia constituci\u00f3n del grupo como grupo: el concepto de tarea, estructura y proceso grupal, mito y formaciones imaginarias grupales, la noci\u00f3n de v\u00ednculo y proceso de aprendizaje, el concepto de rol, los roles, los niveles tem\u00e1tico y din\u00e1mico del proceso grupal, las variables, conceptos de pretarea, tarea, y proyecto, lo latente, lo manifiesto, tarea expl\u00edcita, tarea impl\u00edcita, subjetividad, matriz grupal e Imaginario Social.<\/p>\n<p>Respecto a su concepto de salud, Pichon Rivi\u00e8re lo define como la capacidad de leer, enfrentar y resolver los conflictos; conlleva lo que \u00e9l denomina la adaptaci\u00f3n activa a la realidad, algo as\u00ed como conseguir la armon\u00eda de la conciencia cr\u00edtica.<\/p>\n<p>La adaptaci\u00f3n activa a la realidad (Garc\u00eda &amp; Waisbrot, p. 30) \u201cser\u00e1 por tanto su criterio b\u00e1sico de salud mental. Todo criterio de salud est\u00e1 permanentemente sometido a la evaluaci\u00f3n y verificaci\u00f3n en el mundo externo, todo paciente que logre una adaptaci\u00f3n activa a la realidad est\u00e1 en v\u00edas de curaci\u00f3n. Aprehender objetos y transformarlos implica tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n de s\u00ed mismo, con lo que se logra el interjuego dial\u00e9ctico que resuelve la situaci\u00f3n problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>C\u00f3mo ese sujeto es capaz de recrear a sus objetos y c\u00f3mo por su propia determinaci\u00f3n hist\u00f3rica va a adquirir determinaci\u00f3n individual, va a conjugar sus necesidades biol\u00f3gicas con su aparato instrumental de yo, eligiendo un proyecto que va a pasar por el filtro del grupo [&#8230;]. Pichon dec\u00eda que en nuestra cultura el hombre sufre una transformaci\u00f3n y dispersi\u00f3n del objeto de su trabajo, lo que le crea una fragmentaci\u00f3n y no puede, entonces, mantener un v\u00ednculo con su trabajo. Su relaci\u00f3n ser\u00e1 fragmentada, transitoria y alienada, lo que le provoca inseguridad e incertidumbre. El sujeto se sentir\u00e1 impotente para manejar su rol y esto producir\u00e1 un bajo umbral de tolerancia a las frustraciones cada vez mayor, en relaci\u00f3n con las aspiraciones del sujeto [&#8230;].<\/p>\n<p>El sujeto ser\u00e1 sano en la medida que aprehenda la realidad, en una perspectiva integradora y que muestre su capacidad para transformarla y transformarse a s\u00ed mismo. Generalmente detr\u00e1s de una conducta enferma habr\u00e1 un conflicto social, subyace una situaci\u00f3n de conflicto de la que la enfermedad ser\u00e1 un intento de resoluci\u00f3n, de adaptaci\u00f3n al medio\u201d.<\/p>\n<p>Desde la Metodolog\u00eda ProCC sostenemos la concepci\u00f3n del proceso de devenir sujeto ps\u00edquico como fruto de una construcci\u00f3n hist\u00f3rico-social y estamos en la tarea de enriquecer cada vez con mayor coherencia nuestra integraci\u00f3n creativa de paradigmas que aportan a ello. Pensamos que las contribuciones de Pichon Rivi\u00e8re en este sentido son fundamentales y necesarias.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p>\u00b9 Ver Cucco, M. (2006) ProCC: Una propuesta de intervenci\u00f3n sobre los malestares de la vida cotidiana. Bs As: Editorial Atuel.<\/p>\n<p>\u00b2 Recomendamos la lectura del libro: Zito Lema, V. (2008) Luz en la selva. La novela familiar de Enrique Pichon Rivi\u00e9re. Bs As: Topia Editorial.<\/p>\n<p>\u00b3 Consultar art\u00edculo Cucco, M. \/ La construcci\u00f3n subjetiva en riesgo. IX Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz-Noviembre 2009-Vitoria-Gasteiz.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li>CUCCO, M. (2006). ProCC: Una propuesta de intervenci\u00f3n sobre los malestares de la vida cotidiana. Bs As: Editorial Atuel.<\/li>\n<li>CUCCO, M., CORDOVA, M. &amp; REBOLLAR, M. (2010). La intervenci\u00f3n sobre los malestares de la vida cotidiana. Aportes de la Metodolog\u00eda de los Procesos Correctores Comunitarios. Madrid: Editorial Nuevos Escritores.<\/li>\n<li>CUCCO, M. (2009). La construcci\u00f3n subjetiva en riesgo. IX Jornadas de Pr\u00e1ctica Psicomotriz. Noviembre 2009-Vitoria-Gasteiz.<\/li>\n<li>GARC\u00cdA, M. &amp; WAISBROT, D. (1981). Una vuelta de espiral dial\u00e9ctica. Argentina: Centro Editor Argentino.<\/li>\n<li>PAMPLIEGA DE QUIROGA, A. &amp; RACEDO, J. (1993). Cr\u00edtica de la vida cotidiana. Buenos Aires: Cinco.<\/li>\n<li>PICHON RIVI\u00c8RE, E. (1980). Del psicoan\u00e1lisis a la psicolog\u00eda social. El proceso grupal, Tomo I. Buenos Aires: Nueva Visi\u00f3n.<\/li>\n<li>PICHON RIVI\u00c8RE, E. (1992). Teor\u00eda del v\u00ednculo. Buenos Aires: Nueva Visi\u00f3n.<\/li>\n<li>ZITO LEMA, V. (1985). Conversaciones con Enrique Pichon Rivi\u00e8re sobre el arte y la locura. Buenos Aires. Cinco.<\/li>\n<li>ZITO LEMA, V. (2008) Luz en la selva. La novela familiar de Enrique Pichon Rivi\u00e9re. Bs As: Topia Editorial.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Mirtha Cucco.<\/strong> Mirtha Cucco, adem\u00e1s de directora del Centro de Desarrollo de Salud Comunitaria \u201cMarie Langer\u201d, es autora de la Metodolog\u00eda de los Procesos Correctores Comunitarios.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Mirtha Cucco (2011). Necesidad, satisfacci\u00f3n, v\u00ednculo. Base y fundamento de la subjetividad. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 41, pp. 26\u201333. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presenta aportaciones de Enrique Pichon Rivi\u00e8re para entender la construcci\u00f3n de la subjetividad como resultado de necesidades que se satisfacen socialmente en v\u00ednculos. Destaca el grupo como lugar de g\u00e9nesis del sujeto y expone algunos de sus conceptos centrales.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[73],"cuaderno_numtax":[52],"class_list":["post-7382","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-mirtha-cucco","cuaderno_numtax-no-41"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7382"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7382"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}