{"id":7379,"date":"2010-12-01T10:04:00","date_gmt":"2010-12-01T09:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/habia-una-vez-una-montana-altisima\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"habia-una-vez-una-montana-altisima","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/habia-una-vez-una-montana-altisima\/","title":{"rendered":"Hab\u00eda una vez una monta\u00f1a alt\u00edsima"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 40 \u00b7 Diciembre de 2010 \u00b7 pp. 12\u201319<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Reflexiona sobre una intervenci\u00f3n psicomotriz en grupo con ni\u00f1os con autismo. Aborda el espacio de la sesi\u00f3n, las razones del grupo, lo que sucede en la sesi\u00f3n, el cuento final, la expresi\u00f3n de emociones y el papel del terapeuta.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Reflexiones sobre una intervenci\u00f3n de psicomotricidad en grupo con ni\u00f1os con autismo<\/p>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p>Frecuentemente en nuestro trabajo cl\u00ednico hemos encontrado ni\u00f1os que presentan dificultades del desarrollo graves y grav\u00edsimas y hemos intentado dar respuestas terap\u00e9uticas coherentes y eficaces. Nos referimos en particular a esa \u00e1rea de la psicopatolog\u00eda clasificada seg\u00fan los criterios del DSM IV-R como Trastornos Generalizados del Desarrollo y afines (autismo, s\u00edndrome de Asperger), o a aquellas situaciones de malestar vinculadas a trastornos espec\u00edficos con etiolog\u00eda org\u00e1nica o gen\u00e9tica, que pueden presentar marcos sintomatol\u00f3gicos similares (ej.: s\u00edndrome del x fr\u00e1gil).<\/p>\n<p>\u00bfEs posible, nos hemos preguntado, pensar en una intervenci\u00f3n terap\u00e9utica que, evidentemente no por s\u00ed sola sino dentro de un proyecto global, pueda hacer efecto sobre la relaci\u00f3n, sobre la acci\u00f3n, sobre el tono y el movimiento, promoviendo un cambio real? \u00bfLa intervenci\u00f3n psicomotriz es adecuada tambi\u00e9n para estos ni\u00f1os? Si es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 modificaciones es necesario realizar en el marco y qu\u00e9 medidas en la conducci\u00f3n de la sesi\u00f3n es necesario tener presentes para que esta intervenci\u00f3n pueda ser eficaz?<\/p>\n<p>Los \u00faltimos estudios en el \u00e1mbito de las neurociencias est\u00e1n demostrando que la relaci\u00f3n (sobre todo en una intervenci\u00f3n temprana) puede incidir a niveles profundos yendo a modificar tambi\u00e9n los niveles de organizaci\u00f3n neuronal profundos y arraigados, esto, pues, puede promover tambi\u00e9n un cambio importante en la organizaci\u00f3n ps\u00edquica de una persona. Pero para que esto ocurra conviene pensar en un espacio f\u00edsico, mental y relacional espec\u00edfico dentro del cual la relaci\u00f3n terap\u00e9utica pueda ser vivida en forma v\u00e1lida y fruct\u00edfera.<\/p>\n<p>Las consideraciones que exponemos en este breve art\u00edculo son el fruto de la colaboraci\u00f3n con el grupo de trabajo (neuropsiquiatras, psic\u00f3logos, terapeutas, ense\u00f1antes) que dentro del ASP To5 se ocupa de la intervenci\u00f3n psicomotriz con ni\u00f1as y ni\u00f1os con autismo, sin la cual no ser\u00eda posible esta experiencia.<\/p>\n<h3>El espacio de la sesi\u00f3n<\/h3>\n<p>Nuestro espacio de encuentro, en que el grupo de los terapeutas encuentra a los ni\u00f1os con una periodicidad semanal, es un gimnasio suficientemente grande. En este espacio nos encontramos bien, tanto nosotros como los ni\u00f1os, porque nos parece que un espacio suficientemente amplio pueda ser asegurador, garantiz\u00e1ndoles tambi\u00e9n la posibilidad de aislarse y de mantener las oportunas distancias de seguridad con respecto al otro. El espacio est\u00e1 l\u00f3gicamente equipado con materiales como cojines y colchonetas de goma-espuma, espalderas y trampol\u00edn para el salto, rampa y escaleras, telas, cuerdas, peluches\u2026, material que puede favorecer experiencias de placer en el juego de movimiento y en la experimentaci\u00f3n de la propia capacidad y fuerza f\u00edsica, adem\u00e1s de mediar una relaci\u00f3n corporal intensa de los ni\u00f1os entre ellos y con los adultos, precisamente porque creemos (\u00e9ste es precisamente el principio b\u00e1sico de la terapia psicomotriz) que las capas m\u00e1s profundas de la personalidad pueden ser alcanzados mediante una relaci\u00f3n basada, no tanto sobre el intercambio verbal, modalidad demasiado evolucionada y compleja, sino sobre el intercambio t\u00f3nico y corporal, de movimiento y de acci\u00f3n. De este modo dentro de la sesi\u00f3n se puede desarrollar un di\u00e1logo t\u00f3nico-corporal que moviliza las emociones y los afectos de base, elementos fundamentales para la construcci\u00f3n de la identidad.<\/p>\n<p>Dentro del espacio del gimnasio, preparado al comienzo siempre del mismo modo (un mont\u00f3n de cojines, la torre, el trampol\u00edn para los saltos), durante la sesi\u00f3n se organizan, de forma bastante espont\u00e1nea, a partir del juego de los ni\u00f1os y adultos, de los espacios definidos, a los que se puede atribuir un sentido compartido (la monta\u00f1a alt\u00edsima, el pasillo, la plataforma, el mar, la cocina, la casa de los tigres, la barca, etc.), dentro de los cuales las acciones motrices pueden convertirse en representaciones. Estos espacios se repiten de semana en semana y ser\u00e1n modificados poco cada vez durante las sesiones, s\u00f3lo cuando han sido bien conocidos. Son por lo tanto lugares significativos para el grupo y para cada ni\u00f1o, lugares que no sorprenden y que pueden contener y organizar acciones, im\u00e1genes y relaciones conocidas.<\/p>\n<h3>Por qu\u00e9 en grupo y qu\u00e9 grupo<\/h3>\n<p>Los grupos terap\u00e9uticos en los que trabajamos est\u00e1n formados por entre 6 y 8 ni\u00f1os y por otros tantos adultos. Los ni\u00f1os son de edad homog\u00e9nea, a partir de los 3 \u00f3 4 a\u00f1os hasta el inicio de la Educaci\u00f3n Primaria. Cada grupo (tendencialmente cerrado, aunque puede sufrir alguna peque\u00f1a variaci\u00f3n de un a\u00f1o a otro) tiene una duraci\u00f3n de tres a\u00f1os, con sesiones de periodicidad semanal, de octubre a mayo.<\/p>\n<p>Son grupos un poco particulares, dentro de los cuales la proporci\u00f3n num\u00e9rica terapeutas-ni\u00f1os es m\u00e1s o menos de 1 a 1, no para que exista un terapista fijo por cada ni\u00f1o, sino porque el trabajo en grupo permite a los ni\u00f1os ampliar su potencialidad relacional y comunicativa en un contexto en el cual tambi\u00e9n los aspectos m\u00e1s dif\u00edciles de tolerar y de abordar pueden encontrar una ubicaci\u00f3n m\u00e1s aceptable y manejable.<\/p>\n<p>En este contexto los ni\u00f1os experimentan un intenso y profundo contacto (tanto a nivel t\u00f3nico-corporal como emocional y verbal) con m\u00e1s adultos que juegan, act\u00faan y se relacionan con ellos con modalidades diferentes en condiciones de dar forma a su experiencia emocional, a veces confusa o angustiada. En cierto modo, se puede decir que el adulto transfiere y aporta su capacidad de pensar y vivir las emociones al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>El Grupo impide el bloqueo emocional que a veces hemos vivido dentro de una relaci\u00f3n terap\u00e9utica individual en la que es m\u00e1s f\u00e1cil que el ni\u00f1o lleve al adulto a un mundo de estereotipias y de no pensamiento, en el que es dif\u00edcil tambi\u00e9n para el adulto pensar y tomar iniciativas. Las m\u00faltiples relaciones de los terapeutas entre s\u00ed y con los ni\u00f1os, de los ni\u00f1os entre s\u00ed y con los terapeutas lleva en cambio a los ni\u00f1os hacia modalidades de funcionamiento m\u00e1s din\u00e1micas, capaces de movilizar la potencialidad de su yo creativo. El grupo favorece instaurar una mente grupal, que trasciende los individuos y los potencia. La mente grupal es siempre mente relacional. Se crea, por lo tanto, una din\u00e1mica entre las relaciones de pareja, que recuerdan la funci\u00f3n materna de holding y de handling y la relaci\u00f3n con el grupo, que representa el prototipo de relaciones m\u00e1s evolucionadas, que sit\u00faan a los ni\u00f1os fuera de de la \u00f3ptica fusional, dual, de la que son a menudo prisioneros.<\/p>\n<p>Otro elemento que cada vez nos parece m\u00e1s interesante en el trabajo de grupo es el nivel y la calidad de la energ\u00eda que se moviliza y expresa, y que muchas veces permite a los ni\u00f1os la posibilidad de experimentar en la acci\u00f3n y en la relaci\u00f3n modalidades t\u00f3nicas que normalmente no utilizan. La experimentaci\u00f3n de emociones \u201cfuertes\u201d en un contexto de seguridad y de placer puede provocar importantes transformaciones t\u00f3nicas abriendo nuevas v\u00edas para una relaci\u00f3n diferente con los compa\u00f1eros y con los adultos<\/p>\n<p>El grupo adem\u00e1s favorece la imitaci\u00f3n, prototipo del comportamiento social y elemento base para promover movimientos de identificaci\u00f3n y de sintonizaci\u00f3n emocional.<\/p>\n<p>Nos parece finalmente que la presencia de un grupo formado por varios terapeutas y ni\u00f1os permite din\u00e1micas transferenciales y contratransferenciales no fijas, determinando un flujo de energ\u00eda y de comunicaci\u00f3n emotiva a la que los ni\u00f1os pueden \u201caferrarse\u201d en funci\u00f3n de las necesidades presentes en cada momento determinado.<\/p>\n<h3>Qu\u00e9 sucede en la sesi\u00f3n de psicomotricidad<\/h3>\n<p>La sesi\u00f3n de psicomotricidad es ante todo un momento de juego en el que los ni\u00f1os pueden experimentar hasta el fondo el placer del movimiento y la acci\u00f3n dentro de una relaci\u00f3n con adultos que act\u00faan, se mueven y juegan con ellos: \u00a1Subir, caer, deslizarse, saltar, rodar, correr&#8230; dar un bandazo, entrar dentro, deslizarse, chocar&#8230; juntos!<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n se construye a partir de momentos de placer compartido con la mediaci\u00f3n del movimiento y del juego sensoriomotor; todos hemos experimentado que para el ni\u00f1o peque\u00f1o muy frecuentemente el movimiento es el mediador del placer, y ni los ni\u00f1os autistas son una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dentro de esta actividad de movimiento podemos centrar juegos muy sencillos, pero que son especialmente importantes, como:<\/p>\n<ul>\n<li>Caer juntos<\/li>\n<li>Tirar las torres, ser perseguidos, ser cogidos, conseguir huir<\/li>\n<li>Esconderse y hacerse o no hacerse encontrar<\/li>\n<li>Hacerse atrapar y atrapar al adulto<\/li>\n<li>Quedarse agarrado y dejarse ir<\/li>\n<li>Robar, luchar<\/li>\n<li>Destruir y construir<\/li>\n<li>Hacerse tirar, transportar, aplastar, envolver, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Tras una fase inicial m\u00e1s \u201cca\u00f3tica\u201d e indiferenciada de la sesi\u00f3n, en la que lo que se experimenta sobre todo es la relaci\u00f3n t\u00f3nico-corporal con el adulto y los compa\u00f1eros en los juegos de oposici\u00f3n, de agresividad, de contacto, de fuerza y de movimiento, por lo general con una connotaci\u00f3n de fuerte excitaci\u00f3n, la sesi\u00f3n de psicomotricidad (como ya hemos mencionado anteriormente) se convierte en una sucesi\u00f3n predecible de espacios, juegos, situaciones que progresivamente en el curso del a\u00f1o se estructuran a partir de momentos de placer de juego compartido y propuestos por los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta modalidad permite una compartici\u00f3n de sentido que s\u00f3lo puede nacer el placer de jugar juntos y, en consecuencia, la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo que respecta a la comunicaci\u00f3n, nos parece importante subrayar c\u00f3mo los ni\u00f1os con autismo no se niegan a comunicar, no viven en un mundo de no-comunicaci\u00f3n, sino que sus modalidades perceptivas y de acci\u00f3n tienen caracter\u00edsticas peculiares que influyen y condicionan la propia comunicaci\u00f3n, lo cual debe tenerse en cuenta, y es que es importante favorecer la comunicaci\u00f3n en todo momento con la mirada, con el contacto, con los sonidos, con la gestualidad, y aplicar formas de comunicaci\u00f3n con las que el ni\u00f1o pueda estar seguro de que no debe defenderse, que no le obligamos a comunicar, que no queremos invadirle. En las sesiones de psicomotricidad se propone la imitaci\u00f3n de los ni\u00f1os entre s\u00ed y con los adultos como primer reconocimiento de la presencia del otro y se abre a otras posibilidades de comunicaci\u00f3n, los ritmos y las cantinelas pueden transformar ruidos sin sentido en cualquier cosa a la que se puede atribuir significado.<\/p>\n<p>En esta din\u00e1mica es muy importante provocar, destacar y valorar los momentos de intercambio de los ni\u00f1os entre s\u00ed y con los adultos.<\/p>\n<h3>Al final de la sesi\u00f3n, el cuento<\/h3>\n<p>Al final de la sesi\u00f3n nos encontramos para dibujar, pero sobre todo para contarnos la sesi\u00f3n, a trav\u00e9s de la escritura de una historia. Esta historia, que contiene acciones, im\u00e1genes y emociones vividas en la hora que hemos pasado juntos, permite a los adultos y a los ni\u00f1os volver sobre la propia sesi\u00f3n y dar sentido a cuanto ha sucedido a menudo de forma un poco \u201cconfusa\u201d, reconocerse y ser reconocidos dentro de una narraci\u00f3n compartida, dejando un trazo.<\/p>\n<p>La historia que resulta escrita por un terapeuta con la colaboraci\u00f3n de los ni\u00f1os y de los otros adultos puede llevarse a casa o a la escuela, ser rele\u00edda y comentada, y queda conservada como patrimonio de todo el grupo.<\/p>\n<h3>Jugar y expresar las propias emociones<\/h3>\n<p>Tal como est\u00e1 estructurado y por las situaciones que se juegan el grupo le da a cada ni\u00f1o individualmente la oportunidad de expresar sus emociones. Sabemos lo dif\u00edcil que es para un ni\u00f1o con autismo reconocer las emociones de los otros y expresar las propias, por esta raz\u00f3n es importante que las emociones tanto positivas como negativas vividas por los ni\u00f1os y los terapeutas en una experiencia de juego compartido (tengo miedo, me he hecho da\u00f1o, me gustar\u00eda ser cogido, estoy celoso, es dif\u00edcil esperar, quiero que&#8230;) puedan ser a veces comentadas. Esto puede ayudarle a experimentar que cada uno de nosotros siente emociones, y que podemos hablar de ellas.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de las emociones vividas y experimentadas, otro elemento que nos parece particularmente importante como factor de cambio es que cada ni\u00f1o encuentre en el grupo la posibilidad de jugar situaciones nuevas, diferentes de las acostumbradas, de probar, de experimentar la propia fuerza y las propias capacidades (tambi\u00e9n las de conseguir confrontarse con los otros), de hacer una experiencia positiva de su propia fuerza, de su propia energ\u00eda, de su propia agresividad, pero tambi\u00e9n junto a poderse fiar y gozar de la cercan\u00eda, del contacto y de la intimidad con los otros.<\/p>\n<h3>El papel del terapeuta<\/h3>\n<p>Ya hemos subrayado anteriormente c\u00f3mo en la sesi\u00f3n los adultos transfieren su propia capacidad de pensar y vivir las emociones prest\u00e1ndosela, de alguna manera, a los ni\u00f1os. Esto puede suceder gracias a un canal de comunicaci\u00f3n privilegiado e inmediato que es la relaci\u00f3n creada a trav\u00e9s del contacto corporal. El terapeuta, que est\u00e1 al lado y se puede identificar con lo que siente un ni\u00f1o, manifiesta tales emociones y pensamientos tanto de una manera no verbal (los movimientos del cuerpo, el di\u00e1logo t\u00f3nico, la risa, el tono de voz, etc.) como por la v\u00eda verbal (por ejemplo, puede comentar a los otros adultos y a los ni\u00f1os lo que cree que est\u00e1 sucediendo \u201cdentro\u201d del propio ni\u00f1o). De esta manera se crea una comunicaci\u00f3n indirecta entre el ni\u00f1o y los otros adultos con el objetivo de que esta modalidad sea imitada y hecha propia.<\/p>\n<p>Los adultos se emplean y se implican en el juego de forma aut\u00e9ntica y significativa, pero juntos comentan lo que sucede, reconocen las emociones, ligan los sucesos y ofrecen, mediante el dibujo y el cuento, oportunidades de representaci\u00f3n. El esfuerzo del adulto, adem\u00e1s de crear las condiciones necesarias para que los ni\u00f1os puedan jugar y ponerse en juego en la relaci\u00f3n, se dirige a proponer diversas modalidades de representaci\u00f3n. Se promociona as\u00ed un espacio de representaci\u00f3n de los afectos, que los ni\u00f1os van interiorizando, permitiendo as\u00ed una mayor definici\u00f3n de su mundo interno.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo t\u00f3nico entre ni\u00f1os y adultos en el grupo de psicomotricidad asume unos valores peculiares.<\/p>\n<p>Por un lado existe la posibilidad de experimentar en el juego momentos importantes de atenci\u00f3n, contacto, de envoltura, de ternura, que podr\u00e1n tener connotaciones \u201cmaternas\u201d (en el acto de abrazar, de sostener, de envolver, de dar masaje), as\u00ed como \u201cpaternas\u201d (por ejemplo, en el acto de colgar y tirar). Parece que se puede identificar una connotaci\u00f3n paterna en un acogimiento que no se destina a una reunificaci\u00f3n de s\u00ed en los brazos del otro, sino que empuja hacia afuera, hacia los otros, hacerse grande.<\/p>\n<p>Por otro lado, el di\u00e1logo t\u00f3nico entre adultos y ni\u00f1os permite hacer frente a un tema crucial en el crecimiento de todo ser humano: el tema de la energ\u00eda vital y de la agresividad. Dentro de esta experiencia la agresividad se transforma en un elemento constructivo gracias al hecho de que se da la posibilidad de jugarla dentro de la relaci\u00f3n, no como factor de destrucci\u00f3n, sino como un posible elemento de crecimiento y de afirmaci\u00f3n de s\u00ed mismo. La agresividad as\u00ed jugada evoluciona como elemento fuerte del v\u00ednculo entre el ni\u00f1o y los otros porque les da la posibilidad de contraponerse y diferenciarse.<\/p>\n<p>Sin esta acci\u00f3n que conjuga energ\u00eda, excitaci\u00f3n, agresividad, contacto, intimidad, odio y amor, los ni\u00f1os permanecer\u00edan presos en su mundo. El grupo, en cambio, permite la ruptura de la \u00f3rbita autista sin generar temores de fragmentaci\u00f3n y de invasi\u00f3n, pero dando la posibilidad de experimentar transformaciones y, por lo tanto, evoluciones usando una energ\u00eda que, sin jugarla en clave defensiva, les permite experimentar su potencialidad de afirmaci\u00f3n de s\u00ed.<\/p>\n<h3>Una historia del final de la sesi\u00f3n (28\/2\/08)<\/h3>\n<p>Hab\u00eda una vez una monta\u00f1a muy alta.<\/p>\n<p>Antes de entrar quer\u00eda que tambi\u00e9n viniera Andrea, pero Andrea se ha asustado un poco porque quer\u00eda ganarle y en su lugar Enrico quer\u00eda jugar.<\/p>\n<p>All\u00ed estaba la torre. Pero Ana Mar\u00eda quer\u00eda pelear con todos, porque dec\u00eda que la monta\u00f1a era su casa, y as\u00ed pegaba a todos los ni\u00f1os que llegaban.<\/p>\n<p>Pero los ni\u00f1os quer\u00edan llevarse todas las piezas y as\u00ed Anna Mar\u00eda les pegaba.<\/p>\n<p>Luego han hecho la rampa y la torre. Y bajo la rampa estaba pap\u00e1 tigre que les esperaba para jugar.<\/p>\n<p>Y Jonathan se escond\u00eda para hacerse buscar por pap\u00e1 tigre. Y Alessandro robaba los calcetines a Sara que un poco se re\u00eda y un poco se molestaba.<\/p>\n<p>Luego llegan Enrico, Alessandro y Sara a la monta\u00f1a y Ana Mar\u00eda les cog\u00eda y Andrea defend\u00eda a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Andrea y Enrico suben juntos a la torre, Enrico le abrazaba y Andrea estaba un poco preocupado porque se acordaba del principio.<\/p>\n<p>Sara ha llegado a la casa de Anna Mar\u00eda sin un calcet\u00edn y dec\u00eda \u201c\u00a1ayuda!\u201d Y Andrea y Alessandro le defend\u00edan.<\/p>\n<p>Al final hemos mandado fuera de casa a Anna Mar\u00eda y hemos entrado todos y cuando alguno sal\u00eda ella le cog\u00eda. Pero Alessandro no se dejaba coger y se refugiaba debajo del trampol\u00edn para no ser cogido y hac\u00eda bromas con Jonathan y Andrea.<\/p>\n<p>\u00a1Pero en casa se estaba tranquilo con pap\u00e1 tigre!<\/p>\n<p>Y, por \u00faltimo, a la noche, ha llegado la barca. \u00a1Nos hemos divertido tanto!<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Ester Chicco, Anna M\u00aa Bastianini, Saveria Barbieri, Marco Raviola, Anna Rosa.<\/strong> Ester Chicco, psicoterapeuta, psicomotricista Asl To5, Tur\u00edn, formadora en psicomotricidad de la ASEFOP. Anna M\u00aa Bastianini, psicoterapeuta, psicomotricista Asl To5, formadora de la Escuela Adleriana de Psicoterapia, Tur\u00edn. Saveria Barbieri, Marco Raviola, Anna Rosa, psic\u00f3logos, psicoterapeutas, Instituto de Psicolog\u00eda Individual Alfred Adler de Tur\u00edn.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Ester Chicco, Anna M\u00aa Bastianini, Saveria Barbieri, Marco Raviola, Anna Rosa (2010). Hab\u00eda una vez una monta\u00f1a alt\u00edsima. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 40, pp. 12\u201319. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiona sobre una intervenci\u00f3n psicomotriz en grupo con ni\u00f1os con autismo. 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