{"id":7378,"date":"2011-12-01T10:06:00","date_gmt":"2011-12-01T09:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/jugar-a-destruir-para-construirse\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"jugar-a-destruir-para-construirse","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/jugar-a-destruir-para-construirse\/","title":{"rendered":"Jugar a destruir para construirse"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 42 \u00b7 Diciembre de 2011 \u00b7 pp. 26\u201329<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Describe una fase de la terapia psicomotriz de un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os con autismo, en sesiones individuales. Expone c\u00f3mo los juegos de destruir, esconderse y ser perseguido le ayudaron a atenuar sus angustias y a vivir su unidad corporal.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<h3>Introducci\u00f3n:<\/h3>\n<p>\u00c9ste es el titulo que he elegido para ilustrar una fase de la terapia psicomotriz de un ni\u00f1o con autismo, de 5 a\u00f1os. He escogido hablaros de este momento, porque me ha parecido esencial para el cambio t\u00f3nico-emocional del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Esta modificaci\u00f3n producida por nuestros intercambios relacionales ha permitido al ni\u00f1o abordar y descubrir los juegos de reaseguraci\u00f3n profunda, que le han permitido atenuar sus angustias colapsantes y su falta de unidad corporal.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o fue derivado al centro de tratamiento de ni\u00f1os con autismo donde yo intervengo como terapeuta psicomotriz. El diagnostico se\u00f1ala un estado de autismo con retraso ps\u00edquico.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o ilusiona: a los 4 a\u00f1os conoce las cifras, ciertas letras, los d\u00edas de la semana\u2026. Tiene competencias que enmascaran su retraso relacional; los movimientos hacia los educadores no parecen afectados; est\u00e1 en un control permanente, y tiene que ser el primero en todo.<\/p>\n<p>Dentro de su grupo de vida cotidiana parece querer agarrarse a los objetos: tiene que encontrar la misma taza; si no est\u00e1n los cubiertos que quiere, puede no comer; si cualquier cosa le contrar\u00eda puede montar una crisis de c\u00f3lera.<\/p>\n<p>Los objetos tienen que ser utilizados siempre de la misma manera, estas repeticiones terminan por cansar a sus educadores, que tienen la impresi\u00f3n de ser ellos mismos \u201cinstrumentalizados\u201d. Las manifestaciones de angustia aparecen cuando se le coge un objeto o cuando se hace da\u00f1o; entonces se tira al suelo y puede llorar durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Da la impresi\u00f3n de imitar lo que hacen los otros ni\u00f1os del grupo. Sus intereses son restringidos y sus actividades son repetitivas y estereotipadas. Su nivel de lenguaje est\u00e1 poco elaborado y a menudo es dif\u00edcil entenderle.<\/p>\n<p>En el colegio, para todo lo escolar se muestra \u201ccomo\u201d \u00e1vido de aprender, pero cuando la profesora pone m\u00fasica en clase, no entiende nada y se a\u00edsla.<\/p>\n<h3>Sesiones en la sala:<\/h3>\n<p>La ayuda individual empieza en octubre de 2009 y realizo con \u00e9l dos sesiones semanales de una hora en la sala de psicomotricidad. El objetivo de las sesiones va encaminado a dar al ni\u00f1o un continente corporal que le permita aplacar sus angustias y acceder a un continente ps\u00edquico.<\/p>\n<p>En la sala de psicomotricidad durante las primeras sesiones:<\/p>\n<ul>\n<li>Se muestra conforme, escucha las consignas con atenci\u00f3n y parece contento de venir a jugar conmigo.<\/li>\n<li>Est\u00e1 siempre en movimiento, se mueve mucho; la rigidez puede aparecer cuando corre.<\/li>\n<li>Su actividad preferida es construir con los bloques de goma-espuma, pero no se pueden caer porque si no, se enfada: construye sin poder jugar nunca a \u201cdestruir\u201d.<\/li>\n<li>Le gusta hacer siempre los mismos juegos con las pelotas: son juegos estereotipados que le permiten mantenerse a distancia; est\u00e1 solo en su juego y se organiza sin tenerme en cuenta.<\/li>\n<li>Para m\u00ed es dif\u00edcil estar cerca de \u00e9l, pues es como si yo no existiera; \u00e9l no busca la proximidad.<\/li>\n<li>Su mirada es huidiza y evitativa.<\/li>\n<li>\u00c9l no pone inter\u00e9s, no est\u00e1 en el juego, pero \u00e9sta es la realidad que se juega entre nosotros, por lo que no puede perder y tiene que decidirlo todo.<\/li>\n<li>Es muy dif\u00edcil hacer alguna cosa juntos; es como si yo fuera un intruso, como si yo me fuera a meter en su cuerpo, por lo que me mantiene a distancia.<\/li>\n<li>Se desnuda conscientemente al principio de cada sesi\u00f3n sin que yo se lo pida. \u00bfPodr\u00eda ser para resentir mejor su cuerpo y tener mejores sensaciones en la piel?<\/li>\n<li>Me he dado cuenta de que, a veces, busca estar encerrado entre dos colchonetas, y que acepta una manta para ser tapado cuando se lo propongo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas diferentes observaciones me han permitido llegar a la hip\u00f3tesis de una falta de unidad corporal. Necesitar\u00eda vivir experiencias sensoriomotrices, experiencias de transformaciones de su cuerpo, experiencias de transformaciones rec\u00edprocas propuestas por la psicomotricista, que, cuando son vividas en un fondo de placer, van a permitir al ni\u00f1o reforzar su envoltura corporal y construir su psiquismo.<\/p>\n<p>La emoci\u00f3n que forma parte de los intercambios t\u00f3nico-emocionales y las repeticiones demandadas por el ni\u00f1o tienen que considerarse como una fuente de placer y factor segurizante.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un a\u00f1o trabajando con este ni\u00f1o podr\u00eda describir el sentido de sus acciones tal y como B. Aucouturier lo ha descrito en su \u00faltimo libro, Los fantasmas de acci\u00f3n. El tema que est\u00e1 en juego aqu\u00ed es el siguiente:<\/p>\n<ul>\n<li>4 a\u00f1os: Desayuno, comida y cena.<\/li>\n<li>Quiero alejarme de ti.<\/li>\n<li>Y para alejarme de ti, necesito tener poder sobre ti, ser omnipotente, vivir mi pujanza, mi placer, mi deseo de destruirte s\u00e1dicamente para existir y construirme.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pero hay otros elementos a tener en cuenta:<\/p>\n<ul>\n<li>Quiero acercarme a ti.<\/li>\n<li>Pero estoy angustiado, solo y abandonado.<\/li>\n<li>Quiero que me protejas para que pueda seguir \u201cmi camino\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Conclusiones:<\/h3>\n<p>Para ayudar a este ni\u00f1o, ha sido necesario reencontrar un estadio arcaico, preverbal, puesto que la angustia s\u00f3lo se expresa por la v\u00eda corporal; la angustia pasa por la v\u00eda t\u00f3nico-emocional en resonancia con la del psicomotricista. Es \u00e9sta resonancia la que facilita que emerja la historia de sufrimiento del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cLa historia de ser v\u00edctima de un agresor\u201d jugada a trav\u00e9s del placer de destruir al psicomotricista, contiene la violencia de los contenidos inconscientes y aten\u00faa la herida profunda del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Se trata de una apertura que cierra la herida y que abre, al mismo tiempo, una v\u00eda a una din\u00e1mica de cambio, libera los deseos y los fantasmas de acci\u00f3n originarios. En nuestra terapia son las integraciones emocionales las que van a permitir reactualizar vivencias arcaicas para ayudar al ni\u00f1o a construirse.<\/p>\n<p>Esto supone que el terapeuta funciona a un nivel ps\u00edquico arcaico, que condiciona su disponibilidad corporal y su ajuste t\u00f3nico-emocional de manera que pueda ser ese \u201cm\u00e9dium maleable\u201d concepto de Mme. Milner, retomado por Rene Roussillon.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de un trabajo de an\u00e1lisis, Milner habla de su contratransfer agresivo y reactivo a la manera en la que un ni\u00f1o la trataba como \u201cdetritus\u201d. En lugar de rebelarse interiormente contra el hecho de ser tratada as\u00ed, Milner ha podido aceptar dejarse considerar como un m\u00e9dium maleable (una especie de plastilina) sometida a la omnipotencia del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Para que este proceso tome peso el objeto debe ser alcanzado y destruido \u2013cambiar de forma\u2013 pero debe sobrevivir.<\/p>\n<p>Este m\u00e9dium maleable debe tener 5 caracter\u00edsticas:<\/p>\n<ul>\n<li>Ser indestructible.<\/li>\n<li>Extrema sensibilidad.<\/li>\n<li>Capacidad de transformaci\u00f3n indefinida.<\/li>\n<li>Disponibilidad incondicional.<\/li>\n<li>Animaci\u00f3n propia (quedarse muy vivo).<\/li>\n<\/ul>\n<p>As\u00ed llegamos a una sesi\u00f3n que fue la primera de una serie en las que la destrucci\u00f3n simb\u00f3lica era buscada y jugada de diferentes maneras por el ni\u00f1o, hasta el d\u00eda en que me \u201centerr\u00f3\u201d completamente por todos los cojines de la sala; me dej\u00f3 unos minutos sin hablar, sin moverse. Despu\u00e9s vino tranquilamente a encontrarme mostr\u00e1ndome la salida.<\/p>\n<p>A partir de esta sesi\u00f3n ya no me ha pedido nunca m\u00e1s jugar esta escena de destrucci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Jugar a identificarse con el agresor, jugando a ser agresor, desdramatiza el miedo de haber sido agredido; ahora es capaz de jugar el agresor (lobo, coco, ogro) para preservar su integridad. Ahora se deja aproximar, pide ser cogido, abrazado, llevado.<\/li>\n<li>Jugar a envolverse para sentirse mejor contenido y unificado.<\/li>\n<li>Ahora entra en situaciones de juegos de reaseguraci\u00f3n profunda como jugar a destruir, puesto que si la angustia de destrucci\u00f3n permanece obsesiva, la pulsionalidad destructiva prohibida corre el riesgo permanente de invadir la vida ps\u00edquica y conducir al ni\u00f1o hacia una mutilaci\u00f3n del placer de comunicar, de crear, de pensar.<\/li>\n<li>Jugar el placer sensoriomotor debe dar al ni\u00f1o la ilusi\u00f3n de realizar haza\u00f1as fabulosas, sobre todo, si el psicomotricista le admira. La ilusi\u00f3n es el trampol\u00edn hacia el progreso para conseguir y da una prueba de confianza en s\u00ed mismo. Requiere la implicaci\u00f3n de la musculatura m\u00e1s profunda del cuerpo humano. Este juego permite tambi\u00e9n al ni\u00f1o experimentar el placer de su unidad corporal. Los excesos repetitivos son necesarios puesto que as\u00ed el ni\u00f1o supera sus dudas, las reticencias t\u00f3nico-emocionales y se libera tambi\u00e9n de sus angustias de ca\u00edda.<\/li>\n<li>Jugar a esconderse, simbolismo de la b\u00fasqueda de la presencia y de la angustia de la ausencia, esconderse para ser encontrado y reconocido.<\/li>\n<li>Jugar a ser perseguido sin ser atrapado es el medio de asegurarse con respecto a la angustia de persecuci\u00f3n, debida a un exceso de sentirse invadido; el ni\u00f1o juega con el miedo, y as\u00ed anticipa los medios para evitarlo, y cuando el ni\u00f1o puede tambi\u00e9n a su vez perseguir al psicomotricista, triunfa sobre su angustia.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Annette Bauer.<\/strong> Annette Bauer es terapeuta psicomotriz y formadora de GREPPA, escuela belga de la ASEFOP.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Annette Bauer (2011). Jugar a destruir para construirse. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 42, pp. 26\u201329. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Describe una fase de la terapia psicomotriz de un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os con autismo, en sesiones individuales. 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