{"id":7365,"date":"2010-12-01T10:03:00","date_gmt":"2010-12-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/el-tono-en-el-nucleo-de-la-practica-psicomotriz\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"el-tono-en-el-nucleo-de-la-practica-psicomotriz","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/el-tono-en-el-nucleo-de-la-practica-psicomotriz\/","title":{"rendered":"El tono en el n\u00facleo de la pr\u00e1ctica psicomotriz"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 40 \u00b7 Diciembre de 2010 \u00b7 pp. 7\u201311<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Aborda el papel del tono en la construcci\u00f3n de la persona y en la pr\u00e1ctica psicomotriz, a partir del concepto de tonicidad de Suzanne Robert-Ouvray. Trata tambi\u00e9n la importancia del trabajo del tono en el psicomotricista y del di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional con el ni\u00f1o.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p>Est\u00e1 muy lejano el tiempo en que las investigaciones sobre el tono no superaban el \u00e1mbito de la fisiolog\u00eda. Hace alrededor de 60 a\u00f1os que W. Reich y H. Wallon le dieron un estatuto m\u00e1s extenso, el de piedra angular de la construcci\u00f3n de la personalidad.<\/p>\n<p>La Pr\u00e1ctica Psicomotriz se inscribe plenamente en esta corriente, de la que el tono es una pieza clave. Todo psicomotricista estar\u00e1 atento a los \u00edndices de transformaciones t\u00f3nico-emocionales en la relaci\u00f3n de ayuda; nuestras propuestas contemplar\u00e1n la estructura t\u00f3nico-emocional del ni\u00f1o, de manera que la relaci\u00f3n de ayuda se apoyar\u00e1 sobre el di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional que el terapeuta construye con el ni\u00f1o. El tono est\u00e1 pues estrechamente vinculado a los conceptos de nuestra pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Con respecto a este art\u00edculo, he elegido centrar mi atenci\u00f3n inicialmente sobre el concepto de tonicidad desarrollado por Suzanne Robert Ouvray as\u00ed como sobre el papel del tono en la construcci\u00f3n de la persona. Para cerrar el art\u00edculo abordar\u00e9 la importancia del trabajo del tono en los psicomotricistas.<\/p>\n<h3>La tonicidad, v\u00ednculo entre el soma y el psiquismo<\/h3>\n<p>El objetivo del primer a\u00f1o de vida del ni\u00f1o consiste en poder conquistar la posici\u00f3n de pie. Esta conquista es tributaria de la maduraci\u00f3n del sistema nervioso central que tiene una influencia preponderante sobre la evoluci\u00f3n del tono en el ni\u00f1o peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero esta etapa importante que es la adquisici\u00f3n de la marcha es tambi\u00e9n tan interdependiente del proyecto ps\u00edquico del ser humano, que se puede inscribir en un equilibrio fundamental entre dos posiciones primarias: permanecer en lo mismo, en la seguridad de lo conocido, en lo ya probado e ir hacia el exterior, lo diferente, lo desconocido.<\/p>\n<p>Empujado por estos dos movimientos filogen\u00e9ticos, el ni\u00f1o, por sus acciones y la movilizaci\u00f3n de las estructuras t\u00f3nico-emocionales que se ligan a ellas va a construir una unidad psicosom\u00e1tica. La tonicidad, que tiene un anclaje en lo som\u00e1tico y depende de la relaci\u00f3n, va a desempe\u00f1ar el papel de fuerza de cohesi\u00f3n sobre la cual se construir\u00e1 la unidad de s\u00ed.<\/p>\n<p>La tonicidad introduce as\u00ed el tono muscular en la esfera relacional. En efecto, los \u00edndices corporales, las actitudes, las tensiones, las posturas, etc., podr\u00e1n informarnos sobre el estado t\u00f3nico del otro, estado que influir\u00e1 sobre nuestra propia tonicidad.<\/p>\n<p>La tonicidad es, pues, parte integrante de nuestra expresividad motriz, impregnando nuestros gestos, nuestras posturas, nuestra m\u00edmica, nuestra voz; nos diferencia de los otros por una manera original de ser en el mundo. Es el modo privilegiado de comunicaci\u00f3n del beb\u00e9 con su entorno y esto desde los primeros momentos de la vida. En efecto, es en este aspecto t\u00f3nico en el que se apoyar\u00e1 la madre para comprender a su beb\u00e9 que no tiene a\u00fan la capacidad de expresar con palabras lo que experimenta.<\/p>\n<h3>El tono, pieza clave del desarrollo de la persona<\/h3>\n<p>Suzanne Robert Ouvray puso de relieve tres elementos fundamentales que permiten al ni\u00f1o construir su unidad de s\u00ed.<\/p>\n<ul>\n<li>El movimiento de repliegue y la coordinaci\u00f3n motriz.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Cuando observamos a un ni\u00f1o en las primeras semanas de su vida, vemos que su motricidad se hace principalmente de movimientos de repliegue parciales y centr\u00edpetos. Bajo el efecto de la maduraci\u00f3n neuromotriz, de la distensi\u00f3n t\u00f3nica, este movimiento de repliegue va a convertirse en global, funcional y voluntario. Hacia los seis meses, el repliegue se asocia a una din\u00e1mica de simetr\u00eda y ejes. El placer de replegarse se duplica por el placer de la simetr\u00eda y de vivir el eje; lo observamos cuando el ni\u00f1o repliega todo su cuerpo de manera sim\u00e9trica para coger sus pies. La reuni\u00f3n de los distintos esquemas de movimientos en una globalidad funcional de repliegue va a permitir al beb\u00e9 vivir el placer de un primer s\u00ed psicomotor unificado y contribuir a la construcci\u00f3n de su narcisismo primario. Esta etapa es importante y debe ser vivida por el ni\u00f1o en un clima afectivo estable y seguro. Es con esta seguridad a la vez corporal, garantizada por el repliegue global, y ps\u00edquica, garantizada por un ambiente seguro, como el cuerpo va a poder abrirse hacia la extensi\u00f3n y que el psiquismo va a poder abrirse a la relaci\u00f3n con el otro.<\/p>\n<p>\u201cLa unificaci\u00f3n del cuerpo y la coordinaci\u00f3n de la motricidad van a permitir al yo del beb\u00e9 pasar de un estado de objeto parcial a un objeto entero y unitario que sostiene la reuni\u00f3n ps\u00edquica\u201d (Suzanne Robert Ouvray).<\/p>\n<ul>\n<li>La bipolaridad t\u00f3nica<\/li>\n<\/ul>\n<p>Desde su nacimiento, el ni\u00f1o estar\u00e1 sometido a un gran n\u00famero de est\u00edmulos, tanto internos, en relaci\u00f3n con sus necesidades, como externos, en relaci\u00f3n con el medio en el que vive. El ni\u00f1o es bombardeado por una multitud de sensaciones que no es capaz de administrar solo, pero que experimenta en el conjunto de su cuerpo. Va a expresar esto que experimenta a trav\u00e9s de su motricidad que, record\u00e9moslo, es principalmente refleja, y a trav\u00e9s de variaciones t\u00f3nicas que oscilan entre la hipertonicidad y la hipotonicidad.<\/p>\n<p>Cuando un beb\u00e9 est\u00e1 en un estado de irritaci\u00f3n, se mueve, se tensa, se distiende, luego comienza a gemir, a lanzar peque\u00f1os gritos, comienza a llorar, luego se implica totalmente en gritos de llamada que se transforman en aullidos de rabia, de sufrimiento. En este estado el ni\u00f1o tiene un conocimiento t\u00f3nico de los m\u00fasculos que se contraen, se experimenta en un cuerpo tenso, duro, que no podr\u00e1 relajar hasta que sea cogido en brazos para calmarlo. El ni\u00f1o cogido en brazos para ser calmado vive el paso de una posici\u00f3n t\u00f3nica contra\u00edda y dura a una posici\u00f3n t\u00f3nica relajada y blanda, experimentando as\u00ed el cambio de sensaciones desagradables a sensaciones agradables aportadas por la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La alternancia de estos estados t\u00f3nicos va a permitir al ni\u00f1o asociar estos dos polos t\u00f3nicos extremos a la ausencia o la presencia del otro, integrar un ritmo relacional basado en la presencia o la ausencia del otro, asociar el aspecto fisiol\u00f3gico del tono a la relaci\u00f3n. Tambi\u00e9n va a integrar estos dos polos t\u00f3nicos como l\u00edmites estructurantes entre los cuales podr\u00e1 vivir toda una serie de experiencias t\u00f3nicas, sensoriales y afectivas que le ser\u00e1n necesarias para acceder a la capacidad de matiz en su relaci\u00f3n consigo mismo y con el otro. La capacidad que tiene el ni\u00f1o peque\u00f1o para transferir las informaciones que vienen de un canal sensorial hacia un otro le permitir\u00e1 desarrollar sus capacidades de representaci\u00f3n. Este proceso, sin embargo, s\u00f3lo ser\u00e1 posible si se inscribe en una din\u00e1mica relacional.<\/p>\n<ul>\n<li>El di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional: una din\u00e1mica relacional al servicio de la comunicaci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p>El ejemplo recogido m\u00e1s arriba pone de manifiesto que el apaciguamiento y el bienestar del beb\u00e9 dependen de la presencia benevolente de su madre. La madre y el ni\u00f1o est\u00e1n en un sistema mutuo de experiencias t\u00f3nicas y sensoriales. El beb\u00e9 vive las variaciones t\u00f3nico-emocionales de su madre como propias. El ni\u00f1o se podr\u00e1 calmar por la presencia t\u00f3nica y emocional de la madre.<\/p>\n<p>Asistimos a la construcci\u00f3n de un di\u00e1logo t\u00f3nico-sensorial en el origen de las transformaciones t\u00f3nico-sensoriales rec\u00edprocas que crean una corriente emocional que permite la comunicaci\u00f3n. Esta relaci\u00f3n t\u00f3nico-emocional es la base sobre la cual el ni\u00f1o integrar\u00e1 las informaciones que recibe y la madre, a su vez, dar\u00e1 sentido a las experiencias de su ni\u00f1o as\u00ed como a las suyas. Es la madre quien, a partir de su propias experiencias, va a nombrar el afecto de su ni\u00f1o. Es ella quien, a partir de la forma en que ha podido integrar y elaborar su vivencia t\u00f3nica y sensorial, va a introducir a su ni\u00f1o en el modo del significante, permiti\u00e9ndole apoyar sobre sus bases corporales, sus bases ps\u00edquicas.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n gracias a este clima de empat\u00eda t\u00f3nica, de ritmo satisfactorio y de seguridad como el ni\u00f1o podr\u00e1 integrar los extremos t\u00f3nicos y sensoriales como l\u00edmites estructurantes. Al comp\u00e1s de los encuentros entre la madre y su beb\u00e9, las sensaciones t\u00f3nicas de origen van a hacerse m\u00e1s complejas y a enriquecerse. Durante este di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional, hecho de transformaciones rec\u00edprocas, la madre experimentar\u00e1 placer al recibir las acciones de su ni\u00f1o. Este proceso interactivo contribuir\u00e1 a la constituci\u00f3n de una envoltura t\u00f3nica, base de la unidad corporal del ni\u00f1o.<\/p>\n<h3>La importancia del trabajo del tono para el psicomotricista<\/h3>\n<p>Al igual que la tonicidad de la madre se implica en el di\u00e1logo entre ella y su beb\u00e9, la tonicidad del psicomotricista se implica en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica con el ni\u00f1o a trav\u00e9s de las resonancias t\u00f3nico-emocionales.<\/p>\n<p>En nuestra pr\u00e1ctica, donde los compromisos corporales del ni\u00f1o y del psicomotricista son importantes, encontramos esta comunicaci\u00f3n de tonicidad a tonicidad en las resonancias t\u00f3nico-emocionales. En el encuentro con el ni\u00f1o se habla de su historia t\u00f3nico-emocional profunda pero tambi\u00e9n de la del psicomotricista y la integraci\u00f3n que \u00e9ste ha hecho de la misma. Esta integraci\u00f3n servir\u00e1 de apoyo a la elaboraci\u00f3n de la historia t\u00f3nico-emocional del ni\u00f1o y dar\u00e1 a la relaci\u00f3n terap\u00e9utica el valor y la funci\u00f3n del di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional entre el beb\u00e9 y su madre.<\/p>\n<h3>En conclusi\u00f3n<\/h3>\n<ul>\n<li>Vivir el placer de destruir para liberar las tensiones, la sensoriomotricidad y el imaginario<\/li>\n<li>Vivir el placer de actuar<\/li>\n<li>Vivir el placer de las tensiones vinculadas al movimiento que conducen al descubrimiento de s\u00ed<\/li>\n<li>Vivir el placer de la regresi\u00f3n, del di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional<\/li>\n<\/ul>\n<p>La sala de psicomotricidad es el espacio privilegiado en el cual el ni\u00f1o va a vivir su cuerpo en la globalidad de las experiencias t\u00f3nicas y sensoriales. Por la v\u00eda de los juegos de reaseguraci\u00f3n profunda y las experiencias sensoriomotrices variadas, podr\u00e1 ir al encuentro de su historia t\u00f3nico-emocional profunda.<\/p>\n<p>Pero esto s\u00f3lo ser\u00e1 posible si se instaura entre el psicomotricista y el ni\u00f1o un di\u00e1logo de tonicidad a tonicidad que permita al ni\u00f1o volver a encontrar en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica el valor y la funci\u00f3n del di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional entre la madre y su beb\u00e9.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p>Boscaini F., Le r\u00f4le du dialogue tonique dans la gen\u00e8se de la relation parentale et th\u00e9rapeutique. Evolutions psychomotrice, 2004, n\u00b063 pp. 12-20.<\/p>\n<p>Robert-Ouvray S. B., Int\u00e9gration motrice et d\u00e9veloppement psychique. Descl\u00e9e de Brouwer (r\u00e9\u00e9d. 2007).<\/p>\n<p>Robert-Ouvray S. B., L\u2019enfant tonique et sa m\u00e8re. Descl\u00e9e de Brouwer (2007).<\/p>\n<p>Wallon H., Les origines du caract\u00e8re chez l\u2019enfant. Puf-Quadrige. 2002.<\/p>\n<p>Wallon H., Les origines de la pens\u00e9e chez l\u2019enfant. Puf- Quadrige. 1989.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Sabine Michiels.<\/strong> Sabine Michiels es fisioterapeuta, terapeuta psicomotriz y formadora de la Escuela Belga de Pr\u00e1ctica Psicomotriz (Asefop).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Sabine Michiels (2010). El tono en el n\u00facleo de la pr\u00e1ctica psicomotriz. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 40, pp. 7\u201311. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aborda el papel del tono en la construcci\u00f3n de la persona y en la pr\u00e1ctica psicomotriz, a partir del concepto de tonicidad de Suzanne Robert-Ouvray. Trata tambi\u00e9n la importancia del trabajo del tono en el psicomotricista y del di\u00e1logo t\u00f3nico-emocional con el ni\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[43],"cuaderno_numtax":[51],"class_list":["post-7365","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-sabine-michiels","cuaderno_numtax-no-40"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7365"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7365"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}