{"id":7363,"date":"2009-10-01T10:03:00","date_gmt":"2009-10-01T09:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/acompanar\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"acompanar","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/acompanar\/","title":{"rendered":"Acompa\u00f1ar"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 37 \u00b7 Octubre de 2009 \u00b7 pp. 8\u201313<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Describe el acompa\u00f1amiento como actitud educativa y de ayuda b\u00e1sica de la pr\u00e1ctica psicomotriz, basada en la no directividad, un marco claro y seguro, la escucha y la empat\u00eda, y la resonancia t\u00f3nico-emocional con el ni\u00f1o.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>En la Pr\u00e1ctica Psicomotriz proponemos el \u201cacompa\u00f1amiento\u201d como actitud b\u00e1sica del educador en el proceso de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento no es una actividad concreta, sino una actitud educativa y de ayuda. No se trata de hacer algo concreto, sino de adecuar el hacer pedag\u00f3gico y de ayuda a las necesidades de las ni\u00f1as y ni\u00f1os con quienes trabajamos. \u00bfPero adecuarlo en qu\u00e9 sentido? El acompa\u00f1amiento supone una elecci\u00f3n, una pedagog\u00eda basada, entre otras cosas, en la no directividad.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de no directividad no hablamos de pasividad ni de un simple \u201cdejar hacer\u201d. Ser \u201cno directivo\u201d significa una gran intensidad de la implicaci\u00f3n en la relaci\u00f3n con las ni\u00f1as y ni\u00f1os con quienes trabajamos. Supone la construcci\u00f3n de todo un marco de seguridad que va desde las condiciones materiales (los espacios, los materiales, los tiempos), hasta las estrategias (propuestas, preguntas, funci\u00f3n de espejo, posibilitar el deseo de hacer y la iniciativa, etc.) y las actitudes del educador (escucha, empat\u00eda, ley y seguridad, etc.).<\/p>\n<p>La pedagog\u00eda no directiva implica una gran claridad en la direcci\u00f3n de la labor educativa que realizamos. Una gran claridad del marco educativo que construimos, de forma que las ni\u00f1as y ni\u00f1os puedan construir con el m\u00e1ximo de autonom\u00eda, dentro de la seguridad que dicha claridad les proporciona.<\/p>\n<p>Implica confiar en que la ni\u00f1a o el ni\u00f1o tiene unas capacidades suficientes para ser protagonista de su proceso de construcci\u00f3n personal, sostenido y contenido por un marco educativo y de ayuda claro y respetuoso con esta confianza.<\/p>\n<p>Bernard Aucouturier diferencia tres grandes marcos educativo-pedag\u00f3gicos:<\/p>\n<ul>\n<li>El desorden sobre fondo de desorden: es el caos.<\/li>\n<li>El orden sobre fondo de orden: es la rigidez, la directividad que no permite la iniciativa y creaci\u00f3n del ni\u00f1o.<\/li>\n<li>El \u201cdesorden\u201d sobre fondo de orden: es lo que podemos observar en las sesiones de pr\u00e1ctica psicomotriz. Es el marco estructurante que posibilita la autonom\u00eda e iniciativa de ni\u00f1as y ni\u00f1os, sin miedo a perderse ni a descontrolarse. Es el marco de la ley-seguridad. Es la educaci\u00f3n basada en dos grandes pilares, el afecto y la ley: El afecto como motor de la existencia, como base de la continuidad del ser; la ley como estructuraci\u00f3n, factor de crecimiento y maduraci\u00f3n. Siempre tienen que estar ambos, para que el proceso de maduraci\u00f3n psicol\u00f3gica se d\u00e9 sin grandes complicaciones.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A continuaci\u00f3n planteamos una serie de reflexiones sobre el concepto, la actitud de acompa\u00f1ar; son reflexiones que aportan algunos elementos para la construcci\u00f3n de la comprensi\u00f3n del acompa\u00f1amiento, sabiendo que es un concepto m\u00e1s t\u00f3nico-emocional que cognitivo.<\/p>\n<p>Podemos empezar con la referencia etimol\u00f3gica de la palabra acompa\u00f1ar: del lat\u00edn cum panis, es decir, \u201ccomer el pan juntos\u201d.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar es \u201cser\/estar con\u201d, pero tambi\u00e9n es \u201cser\/estar\u201d, por lo tanto, hay dos polos: el del que acompa\u00f1a y el del que es acompa\u00f1ado. Los dos est\u00e1n en disimetr\u00eda y entre los dos polos hay un espacio de metacomunicaci\u00f3n relativo a todo lo que hay con respecto al \u201ccon\u201d.<\/p>\n<h3>\u00bfQui\u00e9n acompa\u00f1a qu\u00e9?<\/h3>\n<p>La persona que est\u00e1 en relaci\u00f3n de ayuda debe tener conciencia de su propia concepci\u00f3n del otro, como sujeto de acci\u00f3n inscrito en su propia historia.<\/p>\n<p>Todas las interacciones se dan en funci\u00f3n de la puesta en escena de la expresividad del otro, con la movilizaci\u00f3n de los \u00edndices significativos de acci\u00f3n, ligados a la historia. Estos \u00edndices van a construir la historia misma.<\/p>\n<p>El psicomotricista crea las condiciones en las que el ni\u00f1o puede reencontrar la transformaci\u00f3n de la acci\u00f3n en relaci\u00f3n al sentido de su historia. Cada relaci\u00f3n de ayuda debe producir un cambio de la producci\u00f3n del ni\u00f1o en funci\u00f3n de un proceso de autonom\u00eda en la vida del ni\u00f1o. El objetivo es crear las condiciones para que el otro pueda actuar, entendiendo actuar como movimiento interior y exterior que produce transformaciones en el interior y en el exterior.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento est\u00e1 ligado a la comunicaci\u00f3n, al apego y la confianza, al conocimiento del otro, a partir de las resonancias t\u00f3nico-emocionales rec\u00edprocas y emp\u00e1ticas ligadas, a su vez, a la escucha y el ajuste rec\u00edproco y asim\u00e9trico.<\/p>\n<p>Es un proceso que comprende tanto la dependencia como la autonom\u00eda. Acompa\u00f1ar quiere decir permitir a la persona reconocer en qu\u00e9 y c\u00f3mo es aut\u00f3noma y en qu\u00e9 y c\u00f3mo es dependiente. La autonom\u00eda implica la interiorizaci\u00f3n del otro y una vez que el otro ha sido interiorizado, se desarrolla progresivamente la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento permite evolucionar el juego dial\u00e9ctico entre la ilusi\u00f3n de omnipotencia y el reconocimiento de la propia competencia. Es decir, en esa \u00e1rea amplia del \u201ccomo si\u201d, el ni\u00f1o puede desplegar sus fantasmas de omnipotencia, de forma que pueden ser contenidos, evolucionando hacia la toma de conciencia de las competencias reales. Todo ello, desde un trabajo sobre las capacidades y la posibilidad de actuar, frente a pedagog\u00edas restrictivas y que sit\u00faan al ni\u00f1o ante su \u201cno saber\u201d.<\/p>\n<p>Son cualidades del acompa\u00f1amiento: ajuste, escucha, distancia, ritmo, silencio, espera, continuidad, rupturas.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 es acompa\u00f1ar?<\/h3>\n<p>Acompa\u00f1ar es un concepto al que s\u00f3lo se puede llegar desde la vivencia, desde la toma de conciencia de la propia experiencia de acompa\u00f1ar y ser acompa\u00f1ado (en la propia historia y en el proceso formativo como psicomotricista). Acompa\u00f1ar en nuestra pr\u00e1ctica encierra una paradoja, pues hace referencia a una situaci\u00f3n de semejanza y a la vez de asimetr\u00eda. En el equilibrio de estas dos situaciones se resuelve la paradoja.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar al otro, es crear un camino en com\u00fan. No es solamente el camino del otro, sino una construcci\u00f3n \u201ca dos\u201d, una s\u00edntesis a dos en las interacciones. Los puntos de llegada son diferentes seg\u00fan los acompa\u00f1antes pero tan v\u00e1lidos y aut\u00e9nticos los unos como los otros.<\/p>\n<p>El camino individual de una persona es siempre una s\u00edntesis colectiva.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar es estar con el otro en actitud de escucha en un ambiente de seguridad, que permite a la persona expresarse libremente.<\/p>\n<p>Es \u201cser\u201d en una interacci\u00f3n con el otro, que permite compartir el placer de la acci\u00f3n, pero tambi\u00e9n el placer emocional (resonancia t\u00f3nico-emocional), en un espacio relacional que da al otro la capacidad de existir en presencia de s\u00ed.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n escuchar, acoger el deseo del otro, pero tambi\u00e9n el sufrimiento, sus defensas, con el fin de favorecer la emergencia de su deseo.<\/p>\n<p>Es facilitar, permitir una transformaci\u00f3n t\u00f3nica en el otro a partir de su propia transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar al otro se hace siempre en relaci\u00f3n con la historia del propio acompa\u00f1ante, de la manera en que ha sido acompa\u00f1ado.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar es permitir a la persona expresar su identidad, su originalidad, su diferencia.<\/p>\n<p>Es recibir lo que viene del otro. Es ajustarse y garantizar la seguridad del otro. Es anticipar la acci\u00f3n del otro.<\/p>\n<p>Es una actitud relacional, que se da en una relaci\u00f3n, en este caso educativa o de ayuda.<\/p>\n<p>Es una actitud que se concreta en:<\/p>\n<ul>\n<li>Dejar la iniciativa al acompa\u00f1ado<\/li>\n<li>Interactuar con esa iniciativa a partir de dos actitudes b\u00e1sicas:<\/li>\n<li>Ayudar a ir m\u00e1s all\u00e1 en su acci\u00f3n<\/li>\n<li>Resistir a su acci\u00f3n, buscando una reacci\u00f3n que le permita ir m\u00e1s all\u00e1.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es interactuar sin invadir: si uno permanece en s\u00ed, no invade. Est\u00e1 con el otro, pero no se confunde con \u00e9l, ni cae en la indiferencia.<\/p>\n<p>Es una din\u00e1mica de presencia-ausencia, dentro de una continuidad de la relaci\u00f3n de confianza.<\/p>\n<p>Es interactuar dentro de un \u00e1rea de seguridad. Esta \u00e1rea de seguridad se construye a partir de la proyecci\u00f3n de la propia angustia del acompa\u00f1ante. Si uno tiene angustias propias excesivas puede utilizar al acompa\u00f1ado para satisfacer sus propias necesidades.<\/p>\n<p>Supone solidez y maleabilidad (no rigidez) del acompa\u00f1ante, que hacen surgir la seguridad afectiva (los buenos apoyos).<\/p>\n<p>Permite el cambio t\u00f3nico, la modulaci\u00f3n t\u00f3nica del acompa\u00f1ado, saliendo de la rigidez t\u00f3nica que produce la angustia excesiva (la angustia fija el tono). Esta fijaci\u00f3n del tono, del estado t\u00f3nico, es lo que se produce en las ni\u00f1as y ni\u00f1os en situaci\u00f3n de inestabilidad motriz.<\/p>\n<p>Par\u00e1metros para tener en cuenta en el acompa\u00f1amiento:<\/p>\n<ul>\n<li>El desarrollo del tiempo, el ritmo, la espera.<\/li>\n<li>El espacio: \u00bfqu\u00e9 investimiento espacial?<\/li>\n<li>Los objetos y la actividad que se realiza: \u00bfQui\u00e9n toma la iniciativa de la actividad? \u00bfCu\u00e1l es su naturaleza? \u00bfProteger? \u00bfHacer descubrir? \u00bfGarantizar la seguridad?<\/li>\n<li>La relaci\u00f3n corporal en relaci\u00f3n a s\u00ed y al otro: tono. Mirada al otro, distancia\/proximidad\/contacto, simetr\u00eda\/disimetr\u00eda de las personas.<\/li>\n<li>La relaci\u00f3n verbal. El acompa\u00f1amiento por el lenguaje puede ayudar a afianzar mejor el deseo del otro, a precisarlo; facilita la decodificaci\u00f3n de los \u00edndices corporales cuando existe una dificultad para asegurarlo bien, para comprenderlo bien.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El lenguaje que se utiliza en el acompa\u00f1amiento<\/p>\n<ul>\n<li>abre a la emergencia del deseo<\/li>\n<li>sostiene las acciones del otro<\/li>\n<li>deja espacio al otro, un espacio de relaci\u00f3n (necesario para la maduraci\u00f3n del ni\u00f1o en su proceso de llegar a ser sujeto)<\/li>\n<li>es coherente con su gestualidad, su postura, porque la forma de decir es tan importante como las palabras que son dichas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En lo relativo a la relaci\u00f3n del acompa\u00f1ante con el acompa\u00f1ado, un primer criterio muy importante es la calidad de la atenci\u00f3n hacia el otro. Esta atenci\u00f3n puede ser dirigida hacia el exterior (las otras personas, etc.) o hacia s\u00ed mismo. Es una atenci\u00f3n centrada en la vivencia del aqu\u00ed y ahora que posibilita la existencia de una expresi\u00f3n del acompa\u00f1ado, de una liberaci\u00f3n t\u00f3nico-emocional en el seno de un di\u00e1logo que le permite construirse como sujeto, transformarse, crear, salir de la repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento no debe ser entendido sino como un proceso que tiene en cuenta la historia de cada uno y de la propia relaci\u00f3n entre quienes participan en dicha vivencia.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica interactiva del acompa\u00f1amiento prepara la dial\u00e9ctica acci\u00f3n\/transformaci\u00f3n (reciprocidad) que provoca las resonancias t\u00f3nico-emocionales que se manifiestan y que van a ser contenidas por la capacidad de descentraci\u00f3n del acompa\u00f1ante, lo que va a permitir al otro continuar su acci\u00f3n y liberarse progresivamente; y al acompa\u00f1ante la posibilidad de compartir la transformaci\u00f3n del otro y tambi\u00e9n poder ser el espejo de placer del otro.<\/p>\n<p>Podemos hacer referencia a \u201cla capacidad de estar solo\u201d de la que habla Winnicott, sostenida por la resonancia t\u00f3nico-emocional rec\u00edproca.<\/p>\n<p>Hay que subrayar la importancia para el acompa\u00f1ante de poder acoger al otro sin saber ni tener un proyecto, ponerse en el lugar del otro (lo que hace referencia a la manera de \u201cestar con el otro\u201d descrita por Bion). As\u00ed, el acompa\u00f1ante puede poner en juego una libertad de hacer y de estar con, una calidad de interacci\u00f3n que abre a la transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De esta manera, el otro podr\u00e1 decir su historia profunda, acogida por el acompa\u00f1ante, conectado emp\u00e1ticamente con la historia revelada (reactualizada) por la expresividad del acompa\u00f1ado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Formadoras y formadores de la ASEFOP.<\/strong> Art\u00edculo elaborado a partir de los trabajos de formadoras y formadores de la Asefop en diversos stages internacionales de esta Asociaci\u00f3n.<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Formadoras y formadores de la ASEFOP (2009). Acompa\u00f1ar. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 37, pp. 8\u201313. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Describe el acompa\u00f1amiento como actitud educativa y de ayuda b\u00e1sica de la pr\u00e1ctica psicomotriz, basada en la no directividad, un marco claro y seguro, la escucha y la empat\u00eda, y la resonancia t\u00f3nico-emocional con el ni\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[16],"cuaderno_autoria":[54],"cuaderno_numtax":[49],"class_list":["post-7363","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-dossier","cuaderno_autoria-formadoras-y-formadores-de-la-asefop","cuaderno_numtax-no-37"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7363"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7363"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}