{"id":7355,"date":"2007-12-01T10:09:00","date_gmt":"2007-12-01T09:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/violencia-escolar-diversidad-de-etiquetados-para-una-preocup\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"violencia-escolar-diversidad-de-etiquetados-para-una-preocup","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/violencia-escolar-diversidad-de-etiquetados-para-una-preocup\/","title":{"rendered":"Violencia escolar: diversidad de etiquetados para una preocupaci\u00f3n compartida"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 34 \u00b7 Diciembre de 2007 \u00b7 pp. 39\u201343<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Define la violencia escolar y repasa los factores implicados en su origen, el aprendizaje del modelo dominio-sumisi\u00f3n, el perfil de agresor y v\u00edctima, y otros t\u00e9rminos cercanos como acoso o conflicto.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Afirma la sabidur\u00eda popular que cuando el r\u00edo suena, agua lleva. En los \u00faltimos tiempos, prensa, radio, televisi\u00f3n e incluso foros de debate especializado en temas de Psicolog\u00eda, Pedagog\u00eda o Sociolog\u00eda, han prestado su cauce a un abundante caudal de noticias y debates sobre el tema de la violencia escolar. Esto ha dejado mella en la opini\u00f3n p\u00fablica, creando una convicci\u00f3n generalizada de que los muros de las escuelas silencian un importante n\u00famero de lamentables episodios en los que la convivencia cotidiana se ve alterada por el miedo, el acoso, la amenaza o la agresi\u00f3n.<\/p>\n<h3>\u00bfQu\u00e9 es y c\u00f3mo se genera la violencia escolar?<\/h3>\n<p>Si es cierto que para periodistas, profesores, familias y ciudadanos el tema de la violencia escolar parece haberse convertido en un lugar com\u00fan, que ocupa con frecuencia su pensamiento y anima su discurso, no lo es menos que con estas palabras se alude a una gran variedad de conceptos, cuyas diferencias intentaremos dejar claras.<\/p>\n<p>Destacamos la definici\u00f3n de Ortega (2000) de la violencia, como el ejercicio agresivo f\u00edsico, psicol\u00f3gico, social o verbal mediante el cual una persona o grupo de personas act\u00faa, o estimula la actuaci\u00f3n de otros, contra otra persona o grupo, vali\u00e9ndose de las ventajas sociales que le proporciona su situaci\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica o social.<\/p>\n<p>La violencia supone el uso deshonesto, prepotente y oportunista de poder sobre el contrario. Se trata, por tanto, de un proceso interpersonal, un comportamiento de agresividad gratuita y cruel, que denigra y da\u00f1a tanto a quien la ejerce, al agresor, como a quien la padece, la v\u00edctima.<\/p>\n<h3>Factores implicados en la violencia escolar<\/h3>\n<p>Para entender el fen\u00f3meno de la violencia escolar, es decir de aquella que se da en las escuelas, es necesario tener en cuenta que en su g\u00e9nesis y desarrollo se ve implicado todo el entorno escolar, desde los sistemas de comunicaci\u00f3n a las diferentes formas que adopta el poder o los estilos de convivencia que se dan en la instituci\u00f3n escolar.<\/p>\n<p>Uno de los sistemas que m\u00e1s escapa al control del profesorado es el que constituyen los escolares entre s\u00ed. Las alumnas y alumnos se agrupan y conviven con sus iguales, generando sus propios sistemas de normas, s\u00edmbolos y convenciones, construyendo una subcultura que juega un importante papel en la socializaci\u00f3n, ya que se convierte en una fuente de modelos y pautas de comportamientos.<\/p>\n<h3>El aprendizaje del modelo \u201cdominio-sumisi\u00f3n\u201d<\/h3>\n<p>Las chicas y chicos aprenden desde muy peque\u00f1os la ley de la reciprocidad social, es decir, la igualdad de derechos y deberes entre los iguales. En efecto, uno de los modelos que se aprenden, en el \u00e1mbito de los iguales es el esquema, denominado por Ortega (2001) \u201cdominio-sumisi\u00f3n\u201d, es decir, a controlar la propia agresividad y a poner l\u00edmites a la que procede de los dem\u00e1s. No obstante, surgen hoy chicas y chicos que se acostumbran a dominar a los otros y chicas y chicos que aceptan la sumisi\u00f3n.<\/p>\n<h3>Perfil del agresor y de la v\u00edctima<\/h3>\n<p>Diversos autores, como Olweus (1993) o Isabel Fern\u00e1ndez (2001), han llevado a cabo estudios para intentar describir el perfil del agresor y de la v\u00edctima. Las v\u00edctimas presentan, como caracter\u00edsticas compartidas, entre otras: una baja popularidad entre sus compa\u00f1eros\/as, producen el rechazo suficiente como para no ser capaces de recibir la ayuda de sus iguales, padecen miedo, baja autoestima tendencia a la depresi\u00f3n, dificultades en la comunicaci\u00f3n y relaci\u00f3n con sus colegas, falta de asertividad y seguridad en si mismas y suelen interpretar que el problema est\u00e1 dentro de ellas mismas y, en algunos casos, que se lo merecen, lo que inhibe sus posibilidades de comunicar su situaci\u00f3n a otras personas.<\/p>\n<p>Por su parte, el agresor o la agresora goza de mayor popularidad entre sus compa\u00f1eras y compa\u00f1eros, a algunos de los cuales impone respeto y a otros, miedo. Cree que puede ejercer el abuso de poder a trav\u00e9s de la agresi\u00f3n. No siente empat\u00eda hacia los sentimientos de los dem\u00e1s, interpretando que sus actos est\u00e1n justificados por la provocaci\u00f3n de los otros. La falta de culpa le impide restituir o reconocer sus actos. Tiene dificultad en el control de la ira, autocontrol y, en general, en las habilidades sociales para saber convivir en sociedad.<\/p>\n<h3>T\u00e9rminos sem\u00e1nticamente tangenciales al de violencia escolar<\/h3>\n<p>Un t\u00e9rmino muy pr\u00f3ximo al de violencia es el de agresividad. El hombre posee, como la Psicolog\u00eda Educativa ha estudiado profundamente, una agresividad natural que, formando parte de su compleja naturaleza biosocial lo recibe a trav\u00e9s del patr\u00f3n heredado y le permite elaborar respuestas defensivas y adaptativas, sobre las cuales puede incidir el aprendizaje. Adem\u00e1s, ese mismo patr\u00f3n heredado le dota a la persona de una refinada capacidad de comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s del lenguaje que la distancia definitivamente del resto de los animales y que unida a otra capacidad, la de desarrollar v\u00ednculos afectivos y esquemas morales, hace posible un comportamiento social, comunicativo, racional y moral.<\/p>\n<p>En cuanto a los malos tratos, tambi\u00e9n conocidos como bullying entre los anglosajones, son un tipo de relaciones sociales entre estudiantes, configuradas bajo un esquema perverso de dominio-sumisi\u00f3n, que incluyen esquemas r\u00edgidos de pautas a seguir y en las que uno de ellos ejerce un poder abusivo y perverso sobre el otro, al que le resulta muy dif\u00edcil defenderse. Investigaciones sobre el tema (Debardieux &amp; Blaya, 2001) ponen de manifiesto que se trata de un fen\u00f3meno que se da en la pr\u00e1ctica totalidad de las escuelas, lo que le convierte en motivo de preocupaci\u00f3n de primer orden en las instituciones escolares y en objeto de estudio privilegiado de numerosos trabajos.<\/p>\n<p>Por lo que respecta al t\u00e9rmino conflicto, a pesar de que existen numeros\u00edsimas formas de entender la realidad a que alude, los rasgos m\u00e1s compartidos entre todas ellas, las recoge la definici\u00f3n de Rubin, Pruitt y Kim (1994), como divergencia percibida de intereses, o una creencia de que las aspiraciones actuales de las partes no pueden ser alcanzadas simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva ecol\u00f3gica, el conflicto es un proceso natural que se desencadena dentro de un sistema de relaciones en el que la convivencia va a generar inevitablemente una confrontaci\u00f3n de intereses, de la cual surgen la rivalidad y la competici\u00f3n. La naturaleza social, comunicativa e interactiva del ser humano, es tambi\u00e9n una naturaleza conflictiva. En ese sentido, la comunicaci\u00f3n no s\u00f3lo permite la expresi\u00f3n del conflicto, sino que, a menudo, lo genera, porque confronta valores, principios de actuaci\u00f3n (Beltr\u00e1n, 1998).<\/p>\n<p>No obstante, el conflicto no tiene por qu\u00e9 ser visto como algo negativo. Por el contrario, desde aqu\u00ed se comparte la l\u00f3gica que defiende que \u00e9ste tiene muchas funciones y valores positivos, encontr\u00e1ndose en la ra\u00edz del cambio personal y social, estimulando el desarrollo (Pereda, 2000), evitando el estancamiento y ayudando a consolidar las identidades tanto personales como grupales.<\/p>\n<p>El conflicto ayuda a aprender nuevos y mejores modos de responder a los problemas, a construir relaciones mejores y m\u00e1s duraderas, a mejorar el autoconcepto, as\u00ed como el conocimiento de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, una vez que el sujeto ha experimentado la resoluci\u00f3n positiva de conflictos, aumenta su capacidad de alcanzar soluciones positivas en conflictos posteriores. Aprender a enfrentar conflictos de una forma positiva, llegando a resoluciones positivas de los mismos constituye en s\u00ed la finalidad y el resultado de la socializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No se puede ocultar que la resoluci\u00f3n de conflictos tambi\u00e9n puede presentar otra cara m\u00e1s amarga, adoptando derroteros destructivos y dando lugar a relaciones antag\u00f3nicas hostiles. Esta alternativa, derivada de la ideolog\u00eda tecnocr\u00e1tica-conservadora, es la que ha predominado en la concepci\u00f3n tradicional del conflicto, asoci\u00e1ndolo con la idea de algo negativo, no deseable y con la violencia.<\/p>\n<p>La palabra vandalismo alude a actos de violencia indirecta, esto es, no dirigida hacia una persona, sino hacia objetos, mientras que actos disruptivos son aqu\u00e9llos que ponen de manifiesto una discordancia entre los valores, motivaciones y objetivos del alumnado que los protagonizan y los del proceso educativo en el que est\u00e1 inmerso, dificultando o incluso imposibilitando al profesor llevar a cabo su labor docente y a los estudiantes el aprendizaje planificado.<\/p>\n<p>Otro de los conceptos relacionados con el de violencia es el de disciplina. Polis\u00e9mico donde los haya, entendemos que, desde una perspectiva democr\u00e1tica, hace referencia al conjunto de estructuras que favorecen la seguridad y el autogobierno permitiendo llegar a un equilibrio entre autoritarismo y permisivismo, de tal manera que la aceptaci\u00f3n de la autoridad sea un valor y la disciplina un medio para lograr la socializaci\u00f3n y la madurez personal del educando, potenciando la superaci\u00f3n del individuo dentro del marco de las instituciones preestablecidas. As\u00ed entendida, la disciplina se convierte en una habilidad b\u00e1sica de la socializaci\u00f3n, que pasa por distintos estadios, el \u00faltimo de los cuales es la autodisciplina (Carb\u00f3, 1999). Sin embargo, un clima institucional caracterizado por normas inexistentes o poco claras, impuestas y no democr\u00e1ticamente decididas y asumidas por todos, se convierte en caldo de cultivo para el surgimiento de problemas de violencia interpersonal y condiciona seriamente la madurez de quienes lo padecen.<\/p>\n<h3>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h3>\n<p>BELTR\u00c1N, F. (1998). \u201cEscuela democr\u00e1tica. Comunicaci\u00f3n y conflicto\u201d. Cuadernos de Pedagog\u00eda, 258, 80-87.<\/p>\n<p>CARB\u00d3, J. M. (1999). \u201cDiecis\u00e9is tesis sobre la disciplina\u201d. Cuadernos de Pedagog\u00eda, 284, 82-85.<\/p>\n<p>DEBARDIEUX, E. &amp; BLAYA, C. (2001). Violence in Schools. Tem Approaches in Europe. Par\u00eds: ESF Editeur.<\/p>\n<p>FERN\u00c1NDEZ, I. (Coord.) (2001). Gu\u00eda para la convivencia en el aula. Barcelona: CISS-Praxis.<\/p>\n<p>ORTEGA, R. (2000). A global, Ecological and Cultural Model for Dealing with Problems of Violence in Schools in Europe. Paper. VI Network Meeting del Proyecto: Nature and Prevention of Bullying and Social Exclusion. Lisboa.<\/p>\n<p>ORTEGA, R. (2001). Educar para la convivencia en el sistema educativo. Algunas cuestiones de principio. Ponencia. Congreso Educar para la Convivencia en el Sistema Educativo. Vitoria-Gasteiz.<\/p>\n<p>PEREDA, V. (2000). \u201cEl juego dial\u00e9ctico entre conservaci\u00f3n y cambio en educaci\u00f3n: por el conflicto al desarrollo\u201d. Letras de Deusto, 87(30), 193-210.<\/p>\n<p>RUBIN, J. Z., PRUITT, D. G. &amp; KIM, S. H. (1994). Social conflict: Escalation, stalemate and settlement (2\u00aa Ed). Nueva York: Mc Graw-Hill.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-bio\"><strong>Sobre Visitaci\u00f3n Pereda.<\/strong> Pedagoga. Trabaja como profesora y coordinadora de Formaci\u00f3n Continua de la Universidad de Deusto (Bilbao).<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Visitaci\u00f3n Pereda (2007). Violencia escolar: diversidad de etiquetados para una preocupaci\u00f3n compartida. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 34, pp. 39\u201343. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Define la violencia escolar y repasa los factores implicados en su origen, el aprendizaje del modelo dominio-sumisi\u00f3n, el perfil de agresor y v\u00edctima, y otros t\u00e9rminos cercanos como acoso o conflicto.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[27],"cuaderno_autoria":[47],"cuaderno_numtax":[42],"class_list":["post-7355","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-humanidades-y-salud","cuaderno_autoria-visitacion-pereda","cuaderno_numtax-no-34"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7355"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7355"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}