{"id":7351,"date":"2007-12-01T10:08:00","date_gmt":"2007-12-01T09:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luzaro.net\/revista\/articulo\/balancearse-hacia-la-libertad\/"},"modified":"2026-10-06T18:11:02","modified_gmt":"2026-10-06T17:11:02","slug":"balancearse-hacia-la-libertad","status":"publish","type":"cuaderno_articulo","link":"https:\/\/luzaro.net\/es\/revista\/articulo\/balancearse-hacia-la-libertad\/","title":{"rendered":"Balancearse hacia la libertad"},"content":{"rendered":"<p class=\"cdn-meta\">N\u00ba 34 \u00b7 Diciembre de 2007 \u00b7 pp. 37\u201338<\/p>\n<div class=\"cdn-sum\"><strong>Resumen.<\/strong> Texto narrativo y po\u00e9tico sobre una mujer que, ante la pantalla, recuerda su infancia: la madre ausente, la soledad en la cocina y el columpio del jard\u00edn como espacio de movimiento y libertad.<\/div>\n<div class=\"cdn-text\">\n<p>Durante todo el d\u00eda, ella deambulaba por la casa vac\u00eda. All\u00ed afuera, el tiempo var\u00eda de un minuto a otro. Tan pronto el cielo es invadido por nubes sombr\u00edas de lluvia, como a ratos \u00e9stas son atravesadas por los rayos de un sol que nunca se da por vencido. Despu\u00e9s de la lluvia viene el buen tiempo\u2026<\/p>\n<p>Se sienta frente a la pantalla, lentamente sus dedos toquetean el teclado. Poco a poco las letras se convierten en palabras, las palabras se convierten en frases, las frases se convierten en texto.<\/p>\n<p>Un texto\u2026 La historia de recuerdos, de recuerdos de lluvia que ella quiere exorcizar a toda costa.<\/p>\n<p>Ella busca\u2026 \u00bfQu\u00e9 rodeos ha dado? \u00bfEn qu\u00e9 encrucijadas se ha perdido? \u00bfEn qu\u00e9 callej\u00f3n sin salida se ha metido?<\/p>\n<p>Pero, \u00bfen qu\u00e9 circunvalaci\u00f3n de su alma se han encerrado?<\/p>\n<p>Ella no puede ignorarlos m\u00e1s tiempo. \u00bfEs una cuesti\u00f3n de vida o muerte? S\u00ed, una cuesti\u00f3n de vida\u2026 de su vida.<\/p>\n<p>Este recuerdo se desembala como un paquete, un poco apresurada, ella tira del cordel. De un lado, luego del otro. Con un par de tijeras ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil, pero ir a buscarlas llevar\u00eda demasiado tiempo. Ella est\u00e1 demasiado impaciente, es ahora, inmediatamente, cuando hace falta abrirlo. El cordel se resiste, ella no abandona f\u00e1cilmente. Debe resignarse a utilizar las hojas afiladas de las tijeras y cortarlo.<\/p>\n<p>Cortar, interrumpir.<\/p>\n<p>Cada vez que el timbre de la tienda sonaba, su madre abandonaba todo muy r\u00e1pidamente. La plancha caliente se queda sobre la mesa, la ropa se queda planchada a medias, esperar\u00e1 como la ni\u00f1a peque\u00f1a sentada en el taburete. Su madre se ha ido, ella se queda sola en la cocina.<\/p>\n<p>La habitaci\u00f3n no es muy grande, hay cuatro puertas, una por la que su madre desaparece y reaparece, la del comedor, la del jard\u00edn y finalmente la que da al sal\u00f3n. La peque\u00f1a mira al vac\u00edo. En este espacio cerrado, ella est\u00e1 sola, espera a su madre. \u00bfVolver\u00e1 o no? Lo m\u00e1s dif\u00edcil para ella, ni\u00f1a peque\u00f1a, es quedarse en la niebla.<\/p>\n<p>En la cocina, hay una calefacci\u00f3n de gas; es sobre su placa de m\u00e1rmol negro donde su madre se sienta para recuperar calor entre cliente y cliente. Tambi\u00e9n est\u00e1 la mesa sobre la que su abuela coloca el gran barre\u00f1o de pl\u00e1stico amarillo para ba\u00f1arle.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n en esta mesa donde elle termina sus cenas, sola, su exilio del comienzo de la velada.<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s est\u00e1n en el sal\u00f3n, mirando la televisi\u00f3n. A ella no le gusta comer su s\u00e1ndwich de cena. Eso les irrita, ya no saben qu\u00e9 hacer para que se rinda, para que haga lo que ellos quieren, lo que ellos han decidido. Ultimo descubrimiento, \u00a1el exilio temporal!<\/p>\n<p>Pero ella ha encontrado un truco. La mesa de cuatro patas de metal hueco, y en sus extremos superiores unos orificios, por los que ella deja caer los mendrugos de pan. Es por que quiere acabar m\u00e1s r\u00e1pido y poder reunirse con ellos delante de la pantalla.<\/p>\n<p>\u00a1El exilio, es demasiado penoso para una ni\u00f1a de ocho a\u00f1os! Ellos no lo han entendido.<\/p>\n<p>De todas las puertas, ella prefiere la del jard\u00edn. Se escapa por ella en cuanto puede, para ir hacia el columpio.<\/p>\n<p>\u00bfQue idea tan genial has tenido, San Nicol\u00e1s! Ella se sube, es grande, ve las cosas desde arriba.<\/p>\n<p>Se cuelga boca abajo, ve el mundo al rev\u00e9s. Su cabello rubio acaricia el c\u00e9sped, se mezcla con la hierba. Pone sus manos sobre el suelo, suelta las piernas de la barra, hace el pino, se cae, rueda sobre la hierba. Topa con una hormiga, una mariquita. Esta se apresura sobre su mano, sobre su dedo. El peque\u00f1o caparaz\u00f3n rojo con motas negros se abre, el insecto abre sus fin\u00edsimas alas y emprende su vuelo.<\/p>\n<p>Ella se sienta sobre el asiento rojo de madera, se aferra con sus peque\u00f1as manos a las dos cadenas gruesas. Empuja el asiento hacia atr\u00e1s, se pone de puntillas, se aleja del suelo, el columpio se anima. Estira las piernas, las dobla, las vuelve a estirar, las dobla, r\u00edtmicamente. Coge velocidad, coge altura.<\/p>\n<p>Siempre m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s alto. Se mece y canta:<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed como los reyes magos en Galilea seguir\u00edan la estrella del pastor\u2026\u201d<\/p>\n<p>Sus pies se alzan hacia el cielo, va a emprender el vuelo\u2026 Y si soltara sus manos\u2026<\/p>\n<p>\u201cDonde t\u00fa vayas, yo ir\u00e9\u201d<\/p>\n<p>Suelta una mano<\/p>\n<p>\u201cFiel como la sombra\u201d<\/p>\n<p>Suelta la otra mano<\/p>\n<p>\u201cHasta llegar al destino\u2026\u201d<\/p>\n<p>Salta ahora.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"cdn-cite\"><strong>C\u00f3mo citar:<\/strong> Sabine Michiels (2007). Balancearse hacia la libertad. <em>Cuadernos de Psicomotricidad<\/em>, 34, pp. 37\u201338. Luzaro.<\/div>\n<div class=\"cdn-cta\"><strong>\u00bfTe interesa la formaci\u00f3n en psicomotricidad?<\/strong><br \/>Descubre los cursos de Luzaro. <a class=\"cdn-btn\" href=\"https:\/\/luzaro.net\/\">Ver formaci\u00f3n<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto narrativo y po\u00e9tico sobre una mujer que, ante la pantalla, recuerda su infancia: la madre ausente, la soledad en la cocina y el columpio del jard\u00edn como espacio de movimiento y libertad.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":[],"cuaderno_seccion":[18],"cuaderno_autoria":[43],"cuaderno_numtax":[42],"class_list":["post-7351","cuaderno_articulo","type-cuaderno_articulo","status-publish","hentry","cuaderno_seccion-escritos-breves","cuaderno_autoria-sabine-michiels","cuaderno_numtax-no-34"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo\/7351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/cuaderno_articulo"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"cuaderno_seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_seccion?post=7351"},{"taxonomy":"cuaderno_autoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_autoria?post=7351"},{"taxonomy":"cuaderno_numtax","embeddable":true,"href":"https:\/\/luzaro.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cuaderno_numtax?post=7351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}